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Crónica:Fútbol | 37ª Jornada de Liga

El Sevilla gana sin inmutarse

Los hispalenses se imponen con facilidad al Málaga a cuatro días de la final de la UEFA

Siendo la final de la UEFA el próximo miércoles la cita más importante de la historia del Sevilla, nadie lo diría por los resultados que está cosechando el equipo de Juande Ramos en la Liga, y lo cerca que siguen los puestos de Liga de Campeones a falta de las dos jornadas que le quedan por disputar al cuadro hispalense. Ante el Getafe mostró una enorme efectividad para sumar los tres puntos, y ayer ante el Málaga, la solvencia fue su bandera para derrotar al colista. Con un equipo repleto de no habituales, el juego fue enormemente fluido en ataque y efectivo en defensa, por lo que nadie echó en falta a los Maresca, Saviola y compañía.

Sólo tres jugadores del Sevilla repetían en el equipo con respecto al anterior choque liguero, pero por lo visto sobre el campo, eso parece dar igual. Juande ha impregnado de tal idiosincrasia a este equipo que, pese a las ausencias, el Sevilla juega de memoria, busca las bandas constantemente y los defensas rivales no dan abasto para frenar su juego ofensivo.

MÁLAGA 0 - SEVILLA 2

Málaga: Arnau; Gabriel, Alexis, Fernando Sanz, Ribeiro; Manu (Pablo Couñago, m. 46), Bovio (Antonio Hidalgo, m. 76), Gerardo (Saúl, m.46), Antonio López; Juan Rodríguez y Salva.

Sevilla: Palop; Crespo, Aitor Ocio, Escudé, Puerta; Fernando Sales, Renato (Martí, m. 84), Jordi, Jesuli (Alfaro, m. 59); Kepa y Jesús Navas (Kanouté, m. 68).

Goles: 0-1: M. 17. Renato marca de gran disparo desde 30 metros. 0-2: M. 89. Sales resuelve un contragolpe.

Árbitro: Pérez Lima amonestó a Juan Rodríguez y a Pablo Couñago.

Unos 17.000 aficionados en La Rosaleda. El Málaga jugó su último partido en Primera División como local.

Ya lo sufrieron la Real y el Getafe, y en la tarde de ayer le tocó el turno al Málaga. La recámara de los hispalenses es amplia y cualquiera de los efectivos está dispuesto a hacer olvidar a su predecesor. Jesús Navas y Puerta no dieron tregua en las bandas y arriba empujaba un incombustible Kepa, que a buen seguro mucho tendrá que decir en este club.

Huelga decir que el Málaga fue un anfitrión muy cómodo. No gana desde no se sabe cuándo y cada partido del conjunto blanquiazul se ha convertido en un calco del anterior. Por suerte para su público, la Liga expira en breve. Intente lo que intente, da la sensación de que todo lo que tenía que hacer Hierro con este equipo lo hizo hace ya muchas semanas.

Comparando el juego de ambos conjuntos, era cuestión de tiempo que llegara el gol del Sevilla y este no se hizo esperar mucho. Pasado el cuarto de hora, Renato se sacó un gran disparo desde más de 30 metros, aprovechando el rechace de un saque de esquina, y batió a Arnau. De nuevo un equipo sacaba tajada de la endeblez de la defensa malaguista, y de nuevo la sufrida afición local se tenía que conformar con lo habitual de esta temporada, que su equipo pierda.

La respuesta local al constante dominio sevillista fue nula hasta el tramo final del duelo, coincidiendo con los cambios, donde el Málaga ganó metros y empujó al rival hasta estrellarse en la madera y ver cómo el balón botaba en la línea de gol hasta en dos ocasiones. Eso sí, Sales terminó de matar al rival en el minuto 89 culminando un contragolpe perfectamente conducido por el Sevilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de mayo de 2006