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Iman quiere hacerse mayor

El grupo catalán de servicios empresariales prevé duplicar su facturación en cinco años

Después de casi 15 años, el grupo catalán Iman, que integra empresas especializadas en subcontratación de servicios, ha decidido hacerse mayor. Acaba de aprobar un plan de expansión geográfico, en el que prevé una inversión de 10 millones de euros en cinco años para abrir 30 nuevas oficinas por toda España. Su objetivo es duplicar la facturación, pasando de los 79 millones de euros de 2005 a 160 millones en 2010.

"Somos un grupo plural, cuya principal finalidad es llegar a ofrecer todos los servicios posibles que pueda necesitar un gran edificio", afirma su director general, Pedro Luis Parés. Para ello, al final de 2004 se creó Iman Facility Services, mediante la que "se gestionan todos nuestros servicios", explica. Ahora mismo, las empresas que forman este grupo abarcan la subcontratación de servicios de mantenimiento, limpieza, vigilancia y, entre otros campos de actuación, de trabajo temporal. Cada una de estas divisiones cuenta con una estructura independiente, aunque "la toma de decisiones y la gestión financiera están centralizadas", apunta Parés, que tiene muy claro que su materia prima "son los recursos humanos".

Iman Temporing es la empresa que más peso tiene en la actualidad en el grupo, con más de 55 millones de facturación en 2005

Su estrategia consiste en abrir sucursales en provincias en las que aún no están presentes. "Europa aún queda lejos", dice Parés. En este momento cuentan con 55 delegaciones repartidas por Barcelona, Tarragona, Girona, Lleida, Alicante, Castellón, Valencia, Zaragoza, Logroño, Vitoria, Madrid, A Coruña, Málaga y Palma de Mallorca. Su cartera de clientes supera el millar. A pesar de su ambicioso plan de expansión, su crecimiento va a seguir el mismo ritmo que hasta hoy: lento, pero progresivo. Así es como ha logrado mantener un incremento del 25% en los últimos años.

A juicio del directivo de Iman, "la subcontratación es un fenómeno laboral necesario y va a ir a más". En su opinión, "el empresario sólo contrata lo que cree que es importante" para su negocio. "Todo lo demás", continúa, "como las tareas transversales o auxiliares, prefiere subcontratarlas". Y ahí es donde interviene su grupo: "Iman ofrece colaboradores temporales, algo muy solicitado por las empresas", sostiene. De lo que se trata es que sus clientes "puedan traspasar costes fijos a variables", señala. Para ello, su grupo cuenta con una estructura formada por 300 empleados, que gestionan un colectivo de 7.000 personas.

De todas las empresas que integra este grupo, Iman Temporing es la que más peso tiene en la actualidad, con más de 55 millones de facturación en 2005, casi el 70% del total de Iman. A pesar de la "mala fama" impuesta a las empresas de trabajo temporal (ETT), Parés asegura que "sin ellas la eventualidad seguiría existiendo". Y todavía va más allá: "El trabajo temporal ayuda a insertar en el mundo laboral a personas que de otra forma estarían en el paro".

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