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Asesinado un diputado corso procesado por corrupción

El diputado Robert Feliciaggi, miembro de la Asamblea Territorial corsa, no llegó a poner las maletas en el baúl del coche que le esperaba en el aparcamiento del aeropuerto de Ajaccio, la capital de la isla francesa de Córcega. También le esperaban sus asesinos, dos encapuchados que, el pasado viernes, pasadas las 23.30 horas, le dispararon varias balas a bocajarro. Feliciaggi, alcanzado en la cabeza, murió antes de llegar al hospital de la ciudad costera.

Feliciaggi, alcalde del pueblecito de Pila Canale, era diputado UMP en el parlamento regional. Se le consideraba un hombre próximo al antiguo ministro del Interior, Charles Pasqua, también de origen corso y siempre sospechoso de no probados vínculos con la mafia local. Feliciaggi, que estaba procesado por "utilización de documentos falsos y falsificación", así como por "corrupción activa", había intervenido en la compraventa del casino de Annemasse, al lado de Ginebra, operación con la que obtuvo en menos de seis meses una plusvalía de 15,3 millones de euros. Eso ocurrió en 1994, cuando Pasqua era ministro y de él dependía la autorización de abrir o cerrar casinos.

El asesinato de Feliciaggi tiene todas las características de un "contrato", es decir, de un ajuste de cuentas entre profesionales del crimen. En las semanas y meses anteriores, varias personas del entorno de Feliciaggi han sido asesinadas de manera semejante.

El juez instructor Philippe Courroye, que instruye los sumarios relativos a Charles Pasqua, lleva años intentando demostrar la relación de éste con la explotación del juego legal -en Francia y en diversos países del África francófona- y del juego con la financiación de sus campañas políticas. Pasqua creó en su día el SAC, el servicio de orden secreto o policía paralela del gaullismo, implicada en diversos asuntos turbios, sobre todo entre 1959 y 1973. Feliciaggi, nacido en Ciudad del Cabo, en África del Sur, había construido su fortuna gracias a la explotación de casinos en Camerún, Gabón y Congo, y de una red legal de lotería.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de marzo de 2006