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Reportaje:Fútbol | Liga de Campeones

Una estrella española en horas bajas

Las lesiones frenan la progresión en Escocia del gallego Nacho Novo, relegado al banquillo

Nacho Novo se paseaba ayer con un coche deportivo por las calles de Glasgow. Acudía a casa de su amigo Toni, el propietario de un restaurante italiano en el centro de la ciudad, para atender a algunos medios de comunicación españoles. Pagan bien en el Rangers, reconoció el delantero gallego, de 26 años, que puede permitirse ciertos lujos en Escocia que tal vez no habría podido permitirse en España. Nunca tuvo la oportunidad de triunfar en la Liga española, se queja Novo. Es una estrella en Glasgow. Una estrella que pasa por sus peores momentos. Se operó en verano de una hernia inguinal y después, ya recuperado, se rompió el quinto metatarsiano del pie, que se volvió a fracturar por forzar la reaparición. Ahora, desde el banquillo de Ibrox Park, trata de volver a ser el que fue. Ese depredador del área que formó el año pasado una pareja letal con el croata Prso para ganar la Liga. Y marcar entre ambos 37 goles: 18 Prso y 19 Novo. Un delantero rápido y pequeño que podía pasar "con sombrero por debajo de una mesa", según lo definió su entrenador, Alex Mc Leish.

Hijo de un defensa central del Betis de "Cardeñosa y Gordillo", Novo comenzó en el Racing de Ferrol, en Segunda B, antes de firmar por el Huesca, en Tercera. "Llegó un entrenador que no me quería y decidí marcharme de Galicia", cuenta Novo, que encontraría su lugar en la ciudad aragonesa. Marcó 23 goles el primer año, 30 el segundo, ascendió a Segunda B y conoció a los intermediarios de la empresa Bahía Producciones. "Me dijeron que tenían una cosa para mí en Escocia. Dije que sí enseguida". ¿Espíritu aventurero? "Sí, me encanta el fútbol y quería, por encima de todo, llegar a Primera División. Aunque tengo dos años más de contrato aquí, me encantaría jugar algún día en la Liga española". Carácter no le faltó cuando llegó al Raith Rovers, en la Segunda escocesa, donde "los centrales te envían a la grada cuando recibes el balón". Pronto se acostumbró a jugar con el vértigo exigido y llenó el zurrón de goles para reclamar la atención del Dundee, ya en Primera. Anotó 15 tantos el primer año actuando por la derecha y 25 el segundo. Y los dos gigantes del fútbol escocés, el Celtic y el Rangers, se pelearon por él, que se decidió por los protestantes y se convirtió, por supuesto, en diana de algunos de los feroces cánticos de la hinchada rival: "R.I.P., Novo", le cantaron en los derbies del Old Firm. Señal de que Novo seguía marcando goles hasta que se truncó su fortuna con las lesiones del pasado verano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de febrero de 2006