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Reportaje:

La penúltima conquista de Varsavsky

El emprendedor consigue 18 millones y desata la polémica con su nueva empresa, Fon

Martín Varsavsky acaba de conseguir 18 millones para su nueva empresa, Fon, que pretende construir una comunidad global de acceso inalámbrico a Internet. El empresario se ha asociado a gigantes como Google y Skype, y asegura tener 16.500 usuarios de su sistema en pruebas. Ahora debe firmar acuerdos con los operadores de Internet para poder explotar su red, necesita aumentar exponencialmente su tamaño y, además, debe ganarse a los críticos que ya analizan cada detalle del autodenominado movimiento Fon.

La noticia ha sido publicada en 200 periódicos y 13.000 'blogs'. El 'marketing' es uno de los fuertes de la empresa recién nacida

El grueso del negocio de la compañía depende de que llegue a acuerdos con los operadores. Por ahora, Fon ha firmado con la sueca Glocalnet

La idea, cuenta Martín Varsavsky, surgió el pasado septiembre y, sólo cinco meses después, el empresario hispano-argentino ha conseguido que dos de los mayores fondos de capital riesgo de Silicon Valley (Sequoia Capital e Index Ventures) y dos de las más importantes compañías de Internet (Google y Skype) apoyen su proyecto, con una inversión de capital de 18 millones de euros.

La idea de Fon es llenar el planeta de puntos de acceso inalámbrico a Internet, donde los usuarios registrados, o foneros, comparten esas conexiones wifi [sin cables y a alta velocidad]. La compañía diferencia tres tipos de usuarios: linus, bills y alien. Los linus -llamados así en honor de Linus Torvalds, creador del sistema operativo de libre copia y modificación Linux- comparten su wifi con el resto de la red y, a su vez, consiguen acceso a toda ella. Los alien pagan dos euros al día por conectarse. Y los bills -en referencia a Bill Gates, fundador de Microsoft- comparten su acceso con los alien a cambio de un porcentaje en los ingresos.

Ésta es la idea que hay detrás de Fon aunque, ahora, sólo hay linus. Los bills y alien, es decir, el grueso del negocio que espera tener Fon -los alien pueden conectarse ahora pero lo hacen sin pagar-, tendrán que esperar a que la compañía cierre acuerdos con los proveedores de acceso a Internet (ISP). Y por ahora sólo lo ha hecho con uno, el sueco Glocalnet.

Para ser fonero hay que disponer previamente de una conexión de banda ancha a la que después conectar el equipo inalámbrico (router). Pero los operadores de telecomunicaciones prohíben a los usuarios, expresamente y por contrato, que compartan sus conexiones. Lo que quiere Fon es, por tanto, montar su negocio sobre las redes de banda ancha que hay desplegadas por el mundo, pero para hacerlo y poder así exprimir comercialmente su red tendrá que cerrar acuerdos con los operadores. Por ahora, los 16.500 miembros que la compañía dice tener comparten su acceso en pruebas.

"Lo que quiere cualquier operador es aumentar sus ingresos por cliente y fidelizarlos. Con Fon ayudamos al ISP, porque ofrece mucho más valor a los usuarios. Glocalnet", resume el emprendedor, "es un operador que se ha dado cuenta de que está sentado encima de una mina de oro, ya que gracias a Fon puede convertirse en un operador móvil". La idea de la compañía es que las empresas de telecomunicaciones se lleven un porcentaje de los foneros, aunque no concreta cuánto.

El empresario asegura haber recibido 14 llamadas de operadores interesados en firmar con su empresa, y dice estar "convencido" de que va a cerrar acuerdos con algunos españoles, aunque no ofrece nombres ni fechas: "Pronto", se limita a decir. "Cuanto antes mejor".

Varsavsky explica que también quiere firmar con los operadores de móviles y con Boingo, la mayor red de conexiones wifi del mundo, que tiene 25.000 puntos de acceso. La idea es, en fin, crear una gran malla mundial que permita acceder a Internet desde cualquier parte del mundo y para utilizar cualquier servicio, lo que explica el interés de Google y Skype (la mayor compañía de telefonía por Internet) por estar en ella.

Fon también ha realizado fichajes estrella, entre ellos el de Juantomás García, presidente de Hispalinux, como director de tecnología y el de Antonio Sáez, ex director de operaciones de Ya.com y uno de los nombres más conocidos de los orígenes de la Red española.

Opiniones encontradas

La iniciativa de Varsavsky ha sido acogida con una mezcla de opiniones en el sector español de las telecomunicaciones. Las favorables consideran positivo el intento de favorecer la movilidad de las conexiones de banda ancha, valoran la credibilidad de los socios tecnológicos que ha conseguido la compañía y asumen la idea de que cualquier iniciativa que aumente el mercado será buena para todos. Las críticas incluyen dudas sobre varios aspectos: las posibilidades de Fon de alcanzar masa crítica suficiente como para que interese conectarse a ella, la calidad y seguridad del servicio, la compatibilidad de los routers que utiliza y, en fin, la rentabilidad de un modelo de negocio que incluye subvencionar los equipos, invertir en software y compensar a los ISP con ingresos basados en un número aún inexistente de clientes que pagarán dos euros al día.

Y es que, en su aún escasa vida, Fon ha provocado muchísima atención. El propio Varsavsky cuenta que la noticia de los 18 millones de inversión ha sido publicada en más de 200 periódicos y 13.000 blogs [páginas personales en Internet], una cifra sorprendente para una empresa recién nacida. En Internet se han movilizado admiradores y detractores que han convertido a esta pyme de apenas veinte empleados en una polémica diaria. Algunos botones de muestra: el profesor del Instituto de Empresa Enrique Dans (edans.blogspot.com) cree que "a pesar de las voces de los escépticos, [Fon] se va conformando como un actor cada vez más importante en el panorama general de Internet a todos los niveles". Entre los críticos, el programador Ricardo Galli publicó en su web un fallo de seguridad del sistema y ha calificado la empresa de "vaporware" (http://mnm.uib.es/gallir). Y la autodenominada Asociación Española de Usuarios de Wifi (auwifi.net) reprocha al empresario que haya provocado "una cierta confusión (parece que a propósito) al unir [Fon] al concepto de un movimiento asociativo, cuando en realidad es una sociedad mercantil".

El 'blog' del fundador

Gran parte de la polémica sobre lo que es o no es Fon la ha motivado el propio Varsavsky. El empresario ha decidido utilizar su blog (http://spanish.martinvarsavsky.net) para narrar, en español e inglés, el nacimiento y crecimiento de su empresa. Lo ha hecho en un intento, explica, de ayudar a otros emprendedores. Pero la información allí publicada incluye una negociación con Swisscom para que entrara en el accionariado, un posible acuerdo con Jazztel que posteriormente ésta negó ("si [tu operador] te despide prepárate a cambiarte a Jazztel que ya nos dijo que es fonera") y una frase - "[el operador estadounidense] Speakeasy nos ha dado la bienvenida"- que provocó un desmentido rotundo de éste sobre un acuerdo entre ambos.

Fon ha manejado el marketing de una forma magistral desde su mismo nacimiento. Además de haber fichado para su consejo a algunos de los más populares bloggers del mundo ha montado una campaña deliberadamente revolucionaria, con imágenes que incluyen a Ghandi y Mandela, y mensajes que pretenden transmitir que el poder de decisión sobre cómo y dónde conectarse de estar en manos de los operadores para pasar a las de los usuarios. Así lo explicaba Varsavsky en su página el 8 de octubre: "La solución está en que todos los clientes que ya tienen ancho de banda se unan descargando un soft que estamos terminando para lograr crear el movimiento Fon, es decir, la red wifi unificada". Ahora, en todo caso, aclara: "No quiero crear una red de chupasangres en la que nadie invierte. Nuestro sistema protege al operador de telecomunicaciones. Yo vengo de ese mundo, ¿cómo querría no hacerlo?".

Varsavsky dice que la inyección de capital que acaba de conseguir le permitirá invertir en la mejora de programas y equipos, y en subsidiarias en Japón, Europa y Estados Unidos. Pero esta empresa, aunque tiene ambiciones globales, está fundada en España, así que, ¿por qué no buscó Varsavsky su financiación aquí? "No me la daría nadie", asegura. "Vivo aquí desde hace 10 años y estoy orgulloso de lo que he hecho", explica. "Pero quizá los españoles son prudentes y no adoptan las nuevas tecnologías hasta que no están suficientemente probadas. O quizá", continúa, "es que son desconfiados con todo lo suyo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de febrero de 2006