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Un detenido por maltratar a sus hijos, que huyeron del domicilio

Un hombre, de nacionalidad ecuatoriana, ha sido detenido por la policía por maltrato continuado a sus hijos, en el distrito de Arganzuela. Los dos menores, un adolescente de 13 años y su hermana de 16, llevaban días huidos de casa.

Una dotación de la Policía Municipal halló a ambos menores, el pasado 31 de enero, sentados en un banco del parque Enrique Tierno Galván. Junto a ellos había otra chica, también de 16 años, que igualmente se había fugado de su domicilio.

Dos agentes especializados en menores vieron a los adolescentes en el banco, durante el horario escolar, y se acercaron para preguntarles qué hacían allí. Al verlos aproximarse, los tres jóvenes salieron corriendo, pero los agentes los atraparon.

El menor de los hermanos declaró que se habían fugado y que no querían volver a casa porque su padre les pegaba. El muchacho confesó que llevaba varios días viviendo en la calle junto a su hermana.

Tras hacer diversas averiguaciones sobre la hermana, los agentes comprobaron que, en realidad, esta joven llevaba tres años viviendo con una tía suya. La muchacha también argumentó que vivía con este familiar porque su padre le pegaba.

Los agentes contactaron con el padre por teléfono y le avisaron de que debía presentarse en las dependencias policiales. Nada más llegar le informaron de que estaba detenido por maltrato a sus hijos. Preguntado por la huida del domicilio de su hijo de 13 años, el hombre admitió que le riñó porque, tras una visita a su colegio, la tutora le había comentado que faltaba mucho a clase.

Los agentes también contactaron con la tía de la menor. Ésta indicó que su sobrina llevaba tres años viviendo con ella, con permiso del padre, porque se llevaba mal con él y mantenían diferencias. Antes de quedar en libertad, el padre señaló a los agentes que no volvería a pegar a sus hijos. Quedó en libertad pero con cargos por maltrato familiar.

Latin Kings

La otra joven de 16 años que estaba en el banco pidió protección a los policías. Según su declaración, había pertenecido a la banda de los Latin Kings. Pero temía las represalias de otra chica que pertenecía a la banda, que la buscaba para pegarle una paliza, porque en su momento no había cumplido el protocolo necesario para formar parte de los Latin Kings.

La joven precisó que el rito que le exigían consistía en "mantener relaciones sexuales con uno de los reyes [cabecillas] de la banda". La menor confesó que había decidido salirse de la banda callejera y que, desde entonces, tenía miedo a las represalias. Los agentes la llevaron a un internado de la Comunidad de Madrid.

Fuentes policiales aseguran que en la actualidad existen en la región varios menores que están bajo protección policial a causa de problemas con bandas latinas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de febrero de 2006