Ir al contenido
_
_
_
_

El abogado que 'heredó' un botín

Durante 28 años, un reputado abogado de Massachusetts, Robert M. Mardirosian, ha mantenido el secreto de uno de los robos de arte más sonados de los últimos tiempos. Desde 1978 tuvo siete lienzos, uno de ellos una naturaleza muerta de Cézanne y un retrato de Soutine, en la caja de un banco suizo. Los había robado un antiguo cliente, David Colvin, un ladrón de poca monta, que llevó los cuadros a su despacho para consultarle qué hacer con ellos, y murió asesinado poco después del asalto en un ajuste de cuentas. Unos meses después, Mardirosian descubrió las pinturas en un rincón del altillo de su casa. Pensó que podría cobrar un rescate de la casa de seguros, pero no estaban asegurados. Empezó entonces a diseñar una compleja trama empresarial que le sirviera de tapadera y que le permitiera cobrar un rescate a sus antiguos dueños o vender las obras en el mercado negro. Pero el Registro de Obras Extraviadas, un organismo que se dedica a localizar piezas robadas o desaparecidas, detectó dos intentos de subastar los cuadros. En el primero, Mardirosian reaccionó a tiempo y logró zafarse, pero en la segunda ocasión el Registro puso el caso en manos de un juez de Londres que ahora instruye el caso.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_