Crítica:FLAMENCOCrítica
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Todos los matices

Lo de Miguel Poveda es prodigioso. Cada día que le oímos canta mejor, y parece que nunca se va a agotar su caudal de cante. Maneja los bajos de manera absolutamente asombrosa, disminuyendo su voz hasta dejarla en casi, casi inexistente. Todos los matices caben en su forma de hacer, tan personal por otra parte.

Y siempre hay algo nuevo en sus cantes. Su forma de matizar es portentosa, no hay nadie en el flamenco que pueda oponérsele en ese terreno. Sus aires malagueños de esta noche, por ejemplo, fueron de una belleza inenarrable, dando entrada a la jabera, entre otras formas. Las coplas de Quintero, León y Quiroga rescatan este género del casi olvido en que se encuentra. Las bulerías finales, las alegrías de entrada. Muy bien todo, absolutamente sensacional.

Festival Flamenco Caja Madrid

Las músicas del flamenco. Cante: Miguel Poveda con Chicuelo. En concierto: Manolo Sanlúcar con Carmen Grilo (voz), Santiago Lara (2ª guitarra), Tino di Geraldo y Jorge Aguilar (percusiones). Teatro Albéniz. Madrid, 31 de enero.

Manolo Sanlúcar en concierto. Un raro concierto, que él animó con algunos parlamentos en que expuso su concepto del flamenco. Lo hizo con una cierta aspereza, sin afán de agradar. Hace mucho tiempo ya que Sanlúcar olvidó el halago fácil y placentero. Su toque es a medida que pasa el tiempo más austero, más sobrio. Más intenso también, pues es un toque a veces doliente incluso por la carga dramática que lleva dentro.

Concierto con mucho cante, oyéndose una vez más el verso diáfano de García Lorca. Carmen Grilo lo hace bien, aunque no es fácil porque este cante tiene una tesitura distinta, de corte casi académico, que obliga al intérprete a un esfuerzo excepcional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 01 de febrero de 2006.

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