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Crónica:FÚTBOL | 20ª jornada de Liga

Un Sevilla práctico vence al Racing gracias a dos penaltis

Para vencer en El Sardinero, el Sevilla sacó su lado menos estético. Apenas llegó arriba, aunque dominara en el centro del campo, y no jugó bien, a excepción de Navas, pero ganó. Aunque fuese sufriendo. Sólo con las jugadas a balón parado el Sevilla se bastó para desequilibrar un choque en el que el Racing se mostró dubitativo en un tramo fundamental.

Los de Preciado, a pesar de su entrega, no supieron aguantar los embates iniciales. Crecían las dudas hasta que Kanouté, mal cubierto en un saque de esquina, impuso su potencia de salto y peinó a las redes de Aouate. Con poco más que un error defensivo, los sevillistas se adelantaban. El debutante Pinilla se convirtió en el referente ofensivo que tanto echaban de menos en Santander. Casi siempre de cabeza, el chileno marró dos ocasiones.

RACING 2 SEVILLA 3

Racing: Aouate; Damià, Oriol, Moratón, Ayoze (Raúl, m. 87); Matabuena, Antonio Tomás, Juanjo (Aganzo, m. 77); Melo, Jonatan Valle (Alex, m. 69); y Pinilla

Sevilla: Palop; Alves, Dragutinovic, Aitor Ocio, David; Martí, Maresca (Jordi, m. 78); Navas, Kanouté, Adriano (Puerta, m. 61); y Luis Fabiano (Javi Navarro, m. 70).

Goles: 0-1. M. 13. Kanouté, de cabeza, a la salida de un córner. 1-1. M. 44. Juanjo remacha una dejada de Pinilla. 1-2. M. 48. Maresca, de penalti. 1-3. M. 54. Maresca, de penalti. 2-3. M. 85. Melo, solo, de cabeza.

Árbitro: Muñiz Fernández. Amonestó a Martí, Jonatan Valle, Ayoze, Aitor Ocio, Alves y Alex. Expulsó al delegado del Racing (m. 74).

Unos 14.000 espectadores en El Sardinero.

El tesón del cuadro santanderino obtuvo sus frutos al borde del descanso, cuando Pinilla, cómo no por alto, dejó el balón para que Juanjo cruzase a media altura ante Palop. El descanso parecía más que suficiente para que los locales se recuperasen anímicamente. Pero ahí el Racing se desconectó. Apenas fueron diez minutos. Suficientes para perder. A los 50 segundos de la reanudación, Jonathan Valle cometió un penalti que Maresca convirtió. Siete minutos después, la jugada se repetía. Esta vez Moratón arremetía contra Adriano y lo dejaba tumbado al borde del área pequeña. Maresca, desde los once metros, repetía.

A partir de este instante, el Sevilla extremó su estilo Caparrós: menos ataque, más contemporización, menos posesión y garra, mucha garra. Juande Ramos incluso se enrocó con los cambios, otro guiño propio de tiempos pretéritos. Los locales trataron de sobreponerse a tanta desgracia y, por lo menos, aportaron una dosis de entrega y vocación ofensiva muy meritoria en un conjunto que no quiere volver a oír hablar del descenso. Ayoze, de falta, Matabuena, tras un córner, o Álex, con un remate que Alves sacó sobre la línea de gol, aportaron algo de picante a la segunda mitad. Pero fue Melo, de cabeza, el que acortó distancias a falta de cinco minutos para el final. Sin embargo, el Sevilla no estaba dispuesto a regalar nada. Sufrió mucho y jugó regular, pero venció y se acerca a las plazas europeas. Como en los mejores tiempos de la época Caparrós.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de enero de 2006