Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:FÚTBOL | 15ª jornada de Liga

El Valencia choca con el muro de Clemente

El asedio final no le es suficiente al conjunto de Quique Flores para tumbar al Athletic en Mestalla

Toda la artillería de Quique Flores no bastó para tumbar a un tierno Athletic, que se defendió con su orgullo habitual y sobrevivió con un gol de listo de Etxeberria. Después apareció Aranzubia para salvar el empate ante la avalancha local. El Valencia no supera la presión a la que le somete Mestalla, que se engulle a su propio hijo. Y menos mal que la astucia de Aimar le permitió salvar un punto. Fue una acción por la que Javier Clemente tenía para morirse: tras ver cómo Aimar caía al suelo, el árbitro señalaba una falta y el argentino se levantaba rapidísimo y originaba el tanto del empate, con toda la defensa vasca mirándose. Acababa de salir Kluivert en el ataque total del Valencia. Pero el holandés no está para nada. Juega poco y de lo poco que juega se lesiona. Ayer, tras intentar un taconazo, le dio un tirón. A los pocos minutos de salir. Se marchó maldiciendo su mala suerte.

VALENCIA 1- ATHLETIC 1

Valencia: Cañizares; Miguel, Albiol, Ayala, Moretti; Angulo (Mista, m. 63), Fabio Aurelio (Kluivert, m. 74) (Hugo Viana, m. 85), Baraja, Vicente; Aimar y Villa.

Athletic: Aranzubia; Expósito, Luis Prieto, Endika, Lacruz, Tarantino; Orbaiz, Gurpegi; Yeste (Iraola, m. 52); Danobeitia (Llorente, m. 68) y Etxeberria (Casas, m. 62).

Goles: 0-1. M. 57. Etxeberria peina de cabeza a gol, desde el centro del área, una falta de Gurpegi. 1-1. M. 75. Baraja pasa a Aimar y el envío atrás de éste lo remata Vicente.

Árbitro: Mejuto González. Expulsó a Tarantino (m. 61) con tarjeta roja directa por una entrada a Ayala. Amonestó a Expósito y Villa.

Unos 40.000 espectadores en el estadio de Mestalla.

Está tuerto el Valencia, que vuelca toda su calidad por la orilla izquierda. Llega a cavar surcos por esa banda de tanto como Vicente y Aimar se encargan de cabalgar por ella. Ayer fue una exageración. Una pesadez incluso que impedía toda capacidad de sorpresa. Sobre todo, porque Vicente, que desbordó muy a menudo, acabó saturado de balón y de oportunidades. De improviso no le iba a pillar a Expósito, lateral derecho bilbaíno, que se ganó una tarjeta por la reiteración de las faltas. En la tendencia abundó Fabio Aurelio, ayer de medio centro, haciendo valer su condición de zurdo. En el otro lado, el vacío. Angulo era invisible. Y en cuanto a Miguel, de tanto insistirle Quique en que debe aprender a defender ya no sabe hacer otra cosa.

El Athletic, pues, sólo hubo de atrincherarse por esa zona. Y esperar. Le iba bien mientras el resultado no se moviera. Clemente dejó su marca en el peculiar diseño de su equipo. Plantó una defensa de cinco. Endika jugó a la alemana, como líbero por delante de la zaga, con el cometido permanente de frenar a Aimar, que suele lucirse ante el Athletic. Fue un marcaje al hombre y el chico, que no dio una mala patada, lo pasó fatal, habiendo necesitado una sotana cuando Aimar ejecutó, pegado al córner, su jugada preferida: el caño de espaldas al rival, pisando la pelota, que pasará por entre las piernas en este caso de Endika. El público, que tiene grabado el virtuosismo, lo pedía momentos antes de verlo concretado. Y Endika, tan joven, cayó fácil en el engaño.

En el ataque, Clemente pegó a Etxeberria y Danobeitia a los extremos sin que hubiera nadie en el medio que pudiera rematar sus centros. Es decir, jugó sin delantero centro, papel reservado de alguna manera a Yeste, que llegaría desde la media punta. Aunque no llegó.

En el Valencia fracasó Fabio Aurelio como medio centro en sustitución del sancionado Albelda. No tiene tomadas las medidas para el puesto. El brasileño es lateral izquierdo o no es nada. Pero Quique prefiere a Moretti, que le asegura no traspasar la línea de medios en todo el encuentro. El Athletic acumuló más posesión del balón de la que cabía esperar y sólo la técnica de Baraja permitió mostrar de vez en cuando la supuesta superioridad valencianista.

Clemente retiró a un inédito Yeste por Iraola, que ocupó la derecha y mandó a Etxeberria al centro del ataque. Con efecto inmediato. A los pocos minutos, Etxeberria, pequeño pero buen cabeceador, acompañó con la frente un disparo enroscado de falta de Gurpegi a gol. Desde bastante lejos. Sin que Cañizares llegara a tiempo a su palo izquierdo.

Entonces, el Athletic pareció suicidarse con una entrada de Tarantino a Ayala, en el centro del campo y sin venir a cuento, que le envió, expulsado, a la caseta. Con todo un mundo por delante y uno menos, Clemente atrincheró a su equipo. El Valencia cargó con todo. Entró Mista para aumentar el asedio. Aimar disparó desde cualquier lado. Mestalla se puso de los nervios. Quería ganar como fuera. Clemente dio paso a Llorente para que, al menos, entretuviera a los defensas. Pero no fue eso lo que hizo, sino cometer falta al borde del área sobre Aimar, el más listo de la clase. El delantero se levantó nada más oír el silbato del árbitro. Se marchó como un tiro hacia el interior del área. Lo vio Baraja, se la cedió y el centro de Aimar atrás sólo hubo de tocarlo a gol Vicente, libre en el centro del área. No contento con eso, Quique dio entrada a Kluivert, es decir, que puso a arder toda la cera. El Athletic se cerró a cal y canto para salvar el empate. Lo logró en gran parte gracias a una espléndida estirada de Aranzubia. Y a la inconveniente lesión de Kluivert.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de diciembre de 2005