China fuerza a la baja el precio del cobre para evitar posibles pérdidas de 254 millones

Un intermediario estatal, ya arrestado, negoció por su cuenta contratos de futuros

El Gobierno de Pekín está tomando medidas para remediar las pérdidas millonarias provocadas por uno de sus intermediarios de futuros, que apostó de forma errada que el precio del cobre bajaría cuando en los últimos días ha alcanzado cifras récord. Liu Qibing, un intermediario empleado por un organismo estatal, tomó en julio y agosto posiciones para entregar el mes que viene 130.000 toneladas del metal a 3.300 dólares la tonelada, según informó el martes pasado la publicación oficial Revista de Valores. El cobre cotiza ahora por encima de los 4.000 dólares.

La apuesta ha expuesto al Gobierno chino a unas pérdidas estimadas en unos 300 millones de dólares (algo más de 254 millones de euros). Los contratos de futuros firmados por Liu vencen el próximo 21 de diciembre. Informaciones anteriores hablaban hasta de 200.000 toneladas.

Lo estrecho del plazo de entrega y la falta de cobre en los almacenes mundiales hacen casi imposible que China pueda cubrir los compromisos adquiridos por el intermediario. Eso si decide hacerlo, ya que, según las autoridades del país asiático, Liu -que trabajaba para la Oficina Estatal de Reservas (OER)- realizó las operaciones por su cuenta y riesgo y sin pedir autorización.

El precio del cobre ha alcanzado niveles récord este año -ha subido un 36% desde enero- debido al fuerte apetito chino por el metal, los cuellos de botella en la producción y, en los últimos días, por el temor a que Pekín no se responsabilice de la apuesta fallida. El viernes pasado llegó a 4.235 dólares. Ayer, sin embargo, cayó al punto más bajo en casi seis meses en Shanghai por las especulaciones de que Pekín está negociando con los intermediarios que hicieron negocios con Liu deshacer o renegociar los contratos y retrasar algunas entregas al año que viene, e incluso a 2007. El precio del cobre para ser entregado en enero de 2006 cayó un 2,9% en el mercado de futuros de Shanghai y cerró a 35.950 yuanes (4.448 dólares) la tonelada. Los futuros a tres meses cerraron el martes pasado a 4.110 dólares en la Bolsa de Metales de Londres, frente a 4.215 el día anterior.

El precio del metal ha alcanzado cifras récord recientemente en Londres y Nueva York ante la posibilidad de que China tenga que hacer acopio para responder al compromiso de su empleado. Aunque las autoridades chinas se han desligado de la apuesta, lo más probable es que asuman las pérdidas para no dañar su credibilidad internacional. El intermediario -que operaba desde una oficina en Shanghai conectada directamente con Londres- se encuentra en arresto domiciliario desde mediados de octubre, según el periódico oficial Observador Económico.

Además de revisar los contratos, China está intentando hacer bajar los precios mediante la venta de cobre de sus existencias, con objeto de disminuir las pérdidas a asumir. La semana pasada puso a la venta 20.000 toneladas, ayer hizo otro tanto y lo mismo hará la semana que viene.

El escándalo ha arrojado sombras sobre el funcionamiento de la Oficina Estatal de Reservas. Según informaba ayer el diario de Hong Kong South China Morning Post, cuando estalló el caso, se hizo público que, a diferencia de otras 31 empresas públicas autorizadas para negociar futuros en el extranjero, la OER no depende de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, sino de otro organismo, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, lo que abre dudas sobre quién era el responsable de supervisarle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de noviembre de 2005.

Lo más visto en...

Top 50