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Crítica:DORMIR

Un hotel funcional de carácter urbano

AC SAN ANTONIO, alojamiento económico en el barrio leonés de la Chantría

En una ciudad de múltiples referentes arquitectónicos como León sorprende que la cadena hotelera AC haya aterrizado sobre un edificio de corte residencial sin muchos vuelos, frente a El Corte Inglés. Huelga cualquier comparación con la orfebrería plateresca del Hostal de San Marcos, el cubismo esencial del Auditorio o la policromía neperiana del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac).

Tampoco se puede aspirar a la mejor fachada de la plaza Mayor, o a las callejuelas peatonales del barrio Húmedo, como han logrado otros establecimientos leoneses. Pero ponerle nombre a un inmueble sin nombre en la espesura urbanística de la Chantría sólo se entiende desde la óptica de quien busca un hotel económico, funcional y corriente para pasar a solas la noche.

AC SAN ANTONIO

5. Categoría: 4 estrellas. Velázquez, 10. León. Teléfono 987 21 84 44. Fax: 987 21 84 45. Central de reservas: 902 292 293. Internet: www.ac-hotels.com. Instalaciones: garaje, salas de convenciones para 30 personas, sauna, salón de estar, comedor. Habitaciones: 14 individuales, 70 dobles; todas con baño, calefacción, aire acondicionado, teléfono, TV satélite, minibar gratuito, secador de pelo, carta de almohadas, habitaciones para no fumadores. Servicios: no hay facilidades para discapacitados, no admite animales domésticos. Precios: temporada alta, 77 euros + 7% IVA; tarifa de promoción, 50 euros + 7% IVA; desayuno, 9 euros + 7% IVA. Tarjetas de crédito: American Express, Diners Club, Eurocard, MasterCard, Visa, 6000.

Arquitectura ... 4

Decoración ... 6

Estado de conservación ... 6

Confortabilidad habitaciones ... 5

Aseos ... 5

Ambiente ... 6

Desayuno ... 3

Atención ... 7

Tranquilidad ... 5

Instalaciones ... 5

Tal vez ésta sea su carta de naturaleza, sin mayor ambición que la de ofrecer por 50 euros la habitación doble el ajuar característico de esta elegante cadena, que se compone de minibar gratuito, 20 canales de televisión, wi-fi de tarjeta y cuatro almohadas para darse de nuca contra el sueño.

Esa simpleza de instalaciones emborrizada de comodidades domésticas, que tanta fortuna le ha dado al empresario Antonio Catalán, trasciende lo conceptual en los ámbitos públicos del vestíbulo y los salones, uno polivalente con comedor y dos para pequeñas reuniones de empresa.

Ahí sí cabe apreciar el minimalismo decorativo que distingue a todos los hoteles AC, aunque menos florido y oriental que los pertenecientes a la gama Selection. Algunos rincones, paredes y muebles sufren cierto desgaste. Los ascensores, dos para todo el hotel, funcionan con excesiva lentitud; ambos se detienen invariablemente en la planta cero, lo que dificulta el tránsito entre el salón comedor, abajo, y los pisos de habitaciones.

El servicio cumple con puntualidad, si bien algo desasistido en días de máxima ocupación. No da abasto para tramitar la cuenta en horas punta, ni siquiera para atender las llamadas del interfono cuando se solicita la apertura del garaje desde la calle trasera al edificio.

Todo lo contrario sucede en días desangelados, cuando hay tiempo para el agasajo y la cortesía, y también para recibir sugerencias acerca de lo que se puede visitar en el entorno de la catedral.

De noche desciende la intensidad del tráfico y la luminotecnia infunde calidez sobre la evidente falta de personalidad del edificio. Desde el dormitorio, la fachada acristalada del centro comercial refleja las candilejas geométricas del hotel y su cubo verde corporativo con el marchamo AC.

ALREDEDORES

EL AYUNTAMIENTO propone cuatro rutas turísticas por la ciudad. La romana centra su atención en la muralla tardorromana de la calle de los Cubos, la cripta de Puerta Obispo y los vestigios del campamento de la Regio VII. La judía discurre por la plaza Mayor, la de Santa Ana y del Grano. La clásica atañe a ocho esculturas urbanas, entre las cuales destaca la columna Conmemorativa; la estatua del Peregrino, frente a la fachada del Hostal de San Marcos (hoy parador de turismo), y el monumento a los Constructores de Catedrales, obra de Juan Carlos Uriarte. Finalmente, la ruta del ornato y la salud pública celebra la tradición de uso de fuentes públicas como la del Mercado, la de San Marcelo, la de Neptuno y el Caño Badillo. En lo monumental no debe soslayarse la catedral (vidrieras únicas en España), la basílica de San Isidoro (quizá el románico más importante de la península) y la fachada renacentista del Hostal de San Marcos, atribuida a Martín de Villarreal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de noviembre de 2005

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