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Análisis:Zapping

Miedo y asco

Aquí hay tomate (Tele 5) anunció una entrevista con Emilio Rodríguez Menéndez. "Desde su exilio", decía el titular sensacionalista. Aplicada a este abogado, la palabra exilio pierde categoría: el exiliado insulta a presuntos enemigos que, para alimentar el negocio, le responden en el mismo tono.

Calvo

Rodríguez Menéndez podría ser un excelente villano en un capítulo de Kojak (Calle 13). Es una revisión del teniente que interpretó Telly Savallas. El protagonista es Ving Rhames, que conserva sombrero y chupa-chups. También parece más sensible que su predecesor. De vez en cuando, deja caer una furtiva lágrima mientras bebe whisky y escucha el trío de jazz en el que su padre, asesinado, tocaba el piano. La serie está bien hecha, pero las tramas son previsibles. Kojak lleva unas gafas de sol que hacen pensar en la canción de Franco Battiato: "Hay quien se pone unas gafas de sol para tener más carisma y sintomático misterio". Entre los secundarios destaca Chazz Palmenteri. Al igual que Rhames, pone el piloto automático y deja que se luzca Roselyn Sánchez, una bellísima puertorriqueña que da vida al personaje de una abogada bastante más interesante que Rodríguez Menéndez.

Miedo

Un anuncio de coches termina con una sentencia filosófica: "Si no tienes miedo, no estás vivo". A los creativos se les ha ido la mano. Su moraleja llega en mal momento. Basta poner la tele para darse cuenta de que el miedo asola el planeta: huracanes, arbitrajes tendenciosos, infecticidios avícolas, parlamentarismo chungo, puertos tomados por huelguistas, catalanofobias y españofobias, primeros anuncios de juguetería navideña y, para entretener al personal, cautiverios alimentados con engaños (Gran Hermano 7), una serie (Motivos personales) que no entienden ni sus guionistas y otra (Hospital Central) que da protagonismo a las ONG (como ocurría en Urgencias). Moraleja: estamos vivos, pero muertos de miedo.

Asco

En su libro Las guerras del Pirulí, un ensayo sobre la televisión pública, Ramón Tijeras incluye datos escalofriantes sobre los negocios perpetrados en TVE. Las cifras que maneja provocan una mezcla de pánico y asco que deberán tener en cuenta quienes intenten meterse en esta industria. Paralelamente a esta lectura, recibo toneladas de material promocional de Cuatro. Está diseñado para ilusionar, pero me asusta: ¿resistiré un nuevo canal? Cuando las privadas desembarcaron en España se habló de diversidad de oferta, pero la experiencia demuestra que trajeron más mimetismo que creatividad. En Tan a gustito (TVE), Alfonso Arús invitó al niño de Amarte así, Frijolito (TVE) y le recibió estrujándolo y besándolo. Sufrí por la integridad de la criatura aunque no me sentí acomplejado por tener miedo. BMW parafrasea a Descartes: tengo miedo, luego existo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de octubre de 2005