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Reportaje:

La partida gallega de Fenosa

Florentino Pérez tranquiliza a los poderes de la región ante el nuevo reparto de sillones en la eléctrica

Santiago de Compostela

Un reguero de lamentaciones se extendió por Galicia después de que la constructora ACS madrugara a última hora la compra del 22% de Unión Eléctrica Fenosa a un grupo gallego encabezado por el presidente de Inditex, Amancio Ortega. Todo estaba listo para que la empresa fundada en Galicia, que se alimentó de la explotación de sus cuantiosos recursos hidráulicos y que mantiene en esa comunidad la mitad de su mercado, volviera a quedar bajo control gallego con la operación promovida por Ortega y sus socios de Caixanova y Constructora San José. Pero Florentino Pérez apostó más que nadie en la puja. Y en Galicia hubo salpicaduras para todos, desde el gigante textil, con una dolorosa fractura en su cúpula, hasta el Gobierno autónomo.

El candidato de ACS a la presidencia es Pedro López Jiménez, ex presidente de Endesa

La eléctrica elige hoy a su nuevo presidente tras la entrada en el capital de Florentino Pérez. El Consejo de Administración nombrará al nuevo mandatario y a tres nuevos consejeros que sustituirán a quienes hasta ahora representaban al Santander. El candidato de ACS es Pedro López Jiménez, consejero de ACS y ex presidente de Endesa.

Fracasada la operación gallega, el interés de las instituciones y de sectores financieros de esa comunidad es que el capital autóctono mantenga su cuota en la compañía una vez que se decida el nuevo reparto de poderes. Pese a la posición preeminente de Florentino Pérez, tres entidades gallegas suman el 17,7% del accionariado: Caixa Galicia (10%), Banco Pastor (3,7%) y Caixanova (4%). Alcanza más del 21% si se le suma el paquete de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, aliado estratégico de Caixanova. Entre ellas se reparten seis de los 20 puestos del Consejo de Administración, más otros dos independientes que se consideran afines a los grupos gallegos.

Con esa presencia, en los últimos días se ha vuelto a especular con la idea de una acción conjunta para situar a un gallego al frente de la compañía. Pero ninguno de los tres grandes accionistas de la comunidad se ha manifestado oficialmente al respecto. Y hasta ahora no se han distinguido por su unidad de acción. Caixa Galicia y el Pastor quedaron al margen del intento de compra, en el que sí participó Caixanova, y las relaciones entre sus cúpulas tampoco son especialmente fluidas.

El candidato de ACS, Pedro López Jiménez, cuenta con una larga trayectoria empresarial junto a Florentino Pérez y durante los años 1979 a 1982 fue presidente de la Endesa pública que todavía no había hecho su expansión. El presidente de la constructora ha multiplicado estos días sus contactos en Galicia para tranquilizar a las instituciones locales sobre su pretensión de mantener las raíces geográficas de la compañía, lo que llevaría el nombramiento como vicepresidente y consejero delegado de Honorato López Isla (orensano de Barco de Valdeorras), que ya ocupa este segundo puesto en la compañía y lleva la línea ejecutiva.

Pérez se entrevistó hace unos días en Madrid con el presidente de la Xunta, el socialista Emilio Pérez Touriño, y posteriormente acudió a Santiago de Compostela para intercambiar criterios con el vicepresidente, el nacionalista Anxo Quintana, en cuyo grupo figuran algunos de sus camaradas gallegos de la Operación Reformista procedentes de la antigua Coalición Galega.

Para el nuevo Gobierno de coalición en la Xunta hubiese supuesto una buena noticia que el capital gallego se hiciese con el control de la compañía eléctrica. Tras el fallido intento, socialistas y nacionalistas han evitado pedir expresamente que la presidencia de la compañía recaiga en un gallego.

El nacionalista Quintana sí trasladó a Pérez su deseo de que la comunidad esté representada en el núcleo decisorio. Pérez, según fuentes de la Xunta, le garantizó que así sería, aunque le advirtió también de que ACS quiere que su presencia mayoritaria en Unión Fenosa se haga visible una vez se elijan los nuevos cargos.

Esa cuota gallega estaría satisfecha, según miembros del Gobierno autónomo y fuentes próximas a Fenosa, si el poder ejecutivo continuase en manos del actual consejero delegado, el gallego Honorato López Isla. Y en la compañía nadie tiene motivos para pensar que Pérez vaya a prescindir de él, tanto por su función clave en la eléctrica como por la vieja relación personal (amigos desde que estudiaban en la Escuela de Caminos) que les une a ambos.

En algunas fuentes gallegas se ha hablado de la posibilidad de que Jaime Terceiro, consejero independiente de Fenosa y gallego, y el propio José Luis Méndez, presidente de Caixa Galicia, pudieran aparecer como presidenciables.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de octubre de 2005