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Biología y Química encabezaban la producción científica de los exiliados españoles

La UEx aborda a través de la revista "Ciencia" (1940-1974) la tarea de difusión de la investigación llevada a cabo por los científicos españoles exiliados en México.

¿Qué aportaron los exiliados españoles a la ciencia del momento? A esta pregunta trata de responder Cristina Parapeto Sierra, la primera diplomada, licenciada y doctorada por la Facultad de Biblioteconomía y Documentación de la UEx, a través del análisis bibliométrico de "Ciencia. Revista hispano-americana de Ciencias puras y aplicadas". Una publicación fundada por los científicos exiliados vinculados a la Casa de España en México, gracias al apoyo del gobierno mexicano que encabezaba Lázaro Cárdenas, a quien esta semana se rinde homenaje en Madrid.

El primer número, el 1 de marzo de 1940, lo dirigió el director del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, Ignacio Bolívar Urrutia quien contó con tres redactores principales: Cándido Bolívar Pieltain, Isaac Costero y Francisco Giral.

Esta revista se constituyó en fuente de información y en el canal formal de difusión científica entre los investigadores españoles exiliados en Hispanoamérica hasta 1974 cuando dejó de publicarse. Sus páginas recogieron entre otros, el discurso de Severo Ochoa por la concesión del Premio Nobel. "Y también muchas recomendaciones sobre distintos temas, por ejemplo, sobre el cereal, que después fueron adoptadas por organimos internacionales, como la FAO", explica Carapeto.

La revista se estructuraba en siete secciones: ciencia moderna, con artículos de especialistas reconocidos sobre problemas científicos de actualidad; comunicaciones originales; noticias científicas y universitarias; ciencia aplicada, que incluía artículos referentes a problemas de ingeniería o arquitectura; miscelánea; libros nuevos; y revista de revistas.

El enfoque bibliométrico del estudio realizado por Carapeto tiene como objetivo observar la actividad científica de este grupo de científicos a través del análisis del producto final de la investigación: el artículo científico. Así estudia las citas y las referencias bibliográficas para saber el consumo de información científica por parte de un autor o grupo, la repercusión o impacto del trabajo, aplicando distintos indicadores bibliométricos, como el índice de Price o del Lotka.

Única colección completa en Biblioteconomía

Con la financiación de la Junta de Extremadura se adquirió una copia impresa de los 29 volúmenes de la revista, siendo la Facultad de Biblioteconomía y Documentación el único centro que dispone de la colección completa en España. El análisis se centró en las secciones de ciencia moderna, comunicaciones originales y ciencia aplicada, con un total de 972 artículos y 14.184 referencias bibliográficas.

Biología encabeza la clasificación por materias de toda esta producción científica, seguida de Química, Medicina, Geología, Física y Matemáticas. El estudio también constata, a través de la colaboración científica, la existencia de varios grupos de investigación, entre ellos el que encabeza Francisco Giral.

La investigadora añade que, pese a publicarse en castellano y con escasos medios, la revista se mantuvo en el panorama científico internacional durante 25 años, siendo una de las revistas en español recogidas por el Instituto Internacional de la Información Científica (Filadelfia) puesto en marcha en los años 60.

La tesis, dirigida por los doctores Antonio Pulgarín Guerrero y José Miguel Cobos Bueno, del departamento de Informática ha sido calificada con sobresaliente cum laude por unanimidad. Los investigadores señalan que el estudio de algo tan neutral como una revista de investigación científica permite obtener unos datos que se apartan del "siempre peligroso intento" de hacer una exégesis de documentos, interesada o basada en la demagogia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de octubre de 2005