Entrevista:EDUARD CARBONELL | Director del MNAC | RELEVO AL FRENTE DEL MNAC

"El modelo Thyssen no es adecuado"

Lleva desde junio de 1996 al frente del MNAC y antes, entre 1988 y1996, había sido director general de Patrimonio de la Generalitat, cargo desde el que ideó, a través de la Ley de Museos, cómo tenía que ser este museo, cuyas riendas tomó cuando aún era su directo responsable político. Ayer Eduard Carbonell hizo pública su renuncia al cargo en un proceso que se avecina largo y que él, reconoce, querría poder haber acortado. "Mi objetivo había sido abrir el museo y ahora ya está en marcha. Quería dejarlo tras la exposición de Caravaggio porque me he implicado mucho en ella, pero tendré que esperar un tiempo más". Con todo, explica que tras presentar su renuncia al presidente del patronato, en junio de este año, pidió de inmediato el reingreso en su cátedra de Historia del Arte en la Universidad de Girona, donde le esperan, sin horario lectivo, a principios de enero.

A la pregunta de qué es lo que desearía que tuviera su sucesor que él no ha tenido, Carbonell contesta rotundo: "Creo que se precisa un subdirector potente". Pese a su insistencia, el pasado mes de febrero dimitió de este cargo Cristina Mendoza, que ya desde el principio se había comprometido a asumir este cargo sólo el tiempo que durara la instalación de las colecciones del ahora desaparecido Museo de Arte Moderno. "Se precisa un equipo potente", asegura, y a continuación indica que para el MNAC "la fórmula de la Fundación Thyssen, con un director gerente y un conservador jefe, no es buena". "De ninguna manera podría aplicarse aquí. El director tiene que proceder del mundo del arte, aunque pueda tener una formación complementaria como gestor. No puede ser un abogado ni un economista, aunque tampoco un catedrático de Universidad sin conocimientos en la gestión", añade.

Sobre su futura relación con el museo, no se le ve muy entusiasmado. "No me gusta que ahora todos los profesores de Universidad, sin experiencia museística, hagan exposiciones. No quisiera abundar en ello. Me dedicaré a la cátedra, a algunos proyectos editoriales para los que me han tentado, y tal vez escriba algún artículo. No sé". Afirma que se va porque está cansado. "El objetivo era abrir el museo y ha sido un proceso muy fatigoso. No tengo ganas de volver a coger fuerzas para iniciar otra etapa que también será dura".

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