Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un juez ordena el arresto de los dos soldados británicos rescatados a la fuerza en Basora

El juez iraquí Ragab Hasan, titular del juzgado de Basora, principal ciudad chií del sur de Irak, ha emitido una orden de arresto contra los dos soldados británicos detenidos el lunes por la policía iraquí y rescatados después a la fuerza por sus compañeros, que los sacaron de la comisaría en la que encontraban presos. "Se les acusa de matar a un agente iraquí en un puesto de control de la localidad de Al Zubeir", al suroeste de Basora, explicó el magistrado a la televisión iraquí.

El lunes, las tropas británicas llegaron a emplear carros de combate para derribar los muros de la comisaría y liberar a sus compañeros detenidos, acción que provocó importantes disturbios en la ciudad. Una turba atacó a las tropas con piedras, palos y cócteles molotov. Uno de los blindados en llamas fue abandonado por su tripulación. Según el gobernador de la provincia, Mohamad al Waeli, cuatro ciudadanos iraquíes murieron y 46 más resultaron heridos por la violencia empleada por las fuerzas británicas para liberar a los dos soldados.

De ser juzgados y hallados culpables, los dos militares (que son soldados de élite que actuaban vestidos de civil) podrían enfrentarse a una pena de cadena perpetua, precisó el magistrado a la cadena de televisión BBC. El Ministerio británico de Defensa admitió tener informaciones acerca de esa orden pero defendió que carece de base legal. Las tropas extranjeras desplegadas en Irak gozan de impunidad gracias a un acuerdo de las fuerzas de la coalición con el Gobierno iraquí, según el Ministerio.

Más torturas de EE UU

Por otra parte, las tropas de Estados Unidos han torturado en Irak de forma regular, durante un largo periodo de tiempo y con la autorización de sus mandos, según se desprende del último informe independiente sobre abusos en ese país árabe. El documento desmiente la versión oficial del Gobierno estadounidense, que mantiene que los casos de tortura en territorio iraquí han sido "esporádicos" y se produjeron sin conocimiento de la jerarquía militar de Washington, según Human Rights Watch.

Algunos militares, de la 82 división aerotransportada, denuncian en el informe que la tortura de los presos iraquíes era allí "rutinaria". Califican de "habituales" prácticas como "obligar a los presos a ponerse unos encima de los otros para hacer pirámides humanas", "privarles de sueño, agua y comida", y aplicarles "productos químicos en los ojos y la piel". Las fuentes, de las que se precisa la división a la que pertenecen y su grado, pero no la identidad, relatan que en una ocasión un soldado le rompió una pierna a un prisionero con "un bate de béisbol".

Uno de los militares citados en el informe afirma que "en la base sabíamos que cuando queríamos desahogarnos lo que teníamos que hacer es ir a la tienda de los presos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de septiembre de 2005