Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FÚTBOL | Segunda jornada de Liga

Misión, acabar las jugadas

"Mi misión es acabar las jugadas. Para eso estoy. Quizá parece que arranco el último, momentos después de mi marcador, pero llego el primero al balón". Eto'o, autor de los dos goles del Barça ante el Mallorca y hasta ahora el único goleador azulgrana en las dos jornadas de Liga disputadas, enseñó los dientes como profetizó durante la semana, dos días antes de verse obligado a pasar una noche en el hospital a causa de un golpe en la cabeza en una jugada fortuita con Damià durante el ensayo del viernes. El camerunés esperaba inquieto al Mallorca, su ex equipo, conociendo que sería un rival complicado de batir. Ni rastro de su presunto traumatismo craneal. "No he tenido problemas de mi golpe", subrayó. "Me he sentido bien, con ganas. Había que tener paciencia, jugar práctico para abrir abrir la defensa del Mallorca. Y cuando abrimos la lata todo fue más fácil".

Eto'o se marchó satisfecho anoche del Camp Nou, más por la victoria que por el juego del Barça. Fue el técnico Frank Rijkaard el encargado de hacer autocrítica del equipo empezando por el camerunés. "Eto'o ha aparecido en los los momentos idóneos. Pero podemos sacar más rendimiento si se actúa con más frialdad para buscar el compañero libre de marcaje", señaló el holandés. Luego se quejó del ritmo lento del equipo y de la necesidad de rectificar sobre la marcha acelerando el encuentro. "La historia del Barça es que tiene y tendrá que jugar contra rivales que saldrán con dos muros en defensa", afirmó. "Y no se puede salir con un ritmo lento porque el rival nos gana la pelota. Por eso, hay que hablar con los jugadores y acelerar en los momentos adecuados". Rijkaard, no obstante, elogió la "organizada" defensiva de su equipo y destacó, una vez más, a Deco por su labor recuperadora de balones y construción del juego, y el buen funcionamiento de la banda derecha con Giuly y Belletti.

Por su parte, Rafael Márquez, que llegó al Barcelona como central, dejó ayer el estadio ovacionado por la hinchada barcelonista después de imponer su ley barriendo el campo por delante de la defensa. Dijo Héctor Cúper que a su equipo, el Mallorca, le costó demasiado superar el medio campo del Barça. Márquez tuvo mucho que ver. No fue su mejor partido pero pocos jugadores del Barça tocaron ayer tantas veces el balón y ninguno robó tanto la pelota como Márquez. En los 67 minutos que jugó hizo tres faltas tácticas, de las que rompen los contragolpes del rival; recuperó el balón 11 veces, más de la mitad por alto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de septiembre de 2005