ARTE

Biológicas y digitales: las formas híbridas conquistan el festival Ars Electronica

Hibridación e interdisciplinariedad, temas estrella del festival, que analiza y anticipa las nuevas tendencias de la cultura digital con un ambicioso programa de eventos multimedia, exposiciones y conferencias

"Híbrido: ningún otro término es tan apropiado para describir el paradójico estado del mundo actual, caracterizado por relaciones cada vez más contradictorias. Las culturas se mezclan, los límites se rebasan y las barreras tanto materiales y naturales como tecnológicas y psicológicas se quiebran", afirma Gerfried Stocker, director de la 26ª edición del festival Ars Electronica, que arranca hoy en la ciudad austriaca de Linz, bajo el título de Hybrid-Living in Paradox.

"El arte es el terreno ideal para la hibridación. El sampling no es sólo una técnica digital, sino que se ha convertido en una forma de vida. Toda la historia de la hibridación, desde los injertos de plantas hasta la arrogancia de la ingeniería genética, es una expresión de la voluntad humana de corregir y modificar la naturaleza", añade Stocker.

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AEC:

El director del festival ha elegido como logotipo del festival una imagen del artista estadounidense Daniel Lee, extraída de una serie que describe su peculiar interpretación de la evolución humana. Lee, protagonista también de la exposición Origin, utiliza la informática para generar seres híbridos formados por características humanas y animales.

Otra de las estrellas del festival es el holandés Theo Jansen, que ha instalado en la plaza principal de Linz dos de sus Strandbeest, criaturas de múltiples piernas, que combinan naturaleza y tecnología. Concebidas virtualmente, a partir de supuestos biológicos, y construidas con madera y tubos de plástico, las bestias de la playa no se activan electrónicamente, sino gracias al viento que sopla en las dunas de Delft (Holanda), que el artista ha elegido como su hábitat natural.

Las Strandbeest han sido galardonadas con un premio especial del jurado de los Ars Electronica Prix, que se entregan durante el festival.

Entre los 91 proyectos merecedores de algún premio o mención, reunidos en la exposición CyberArts 2005, destacan POD (Wind Array Cascade Machine), un retrato multidimensional del viento en tiempo real de Steve Heimbecker y Qube Assemblage; Life: a user's manual de Michelle Teran, una mediaperformance que permite al público recorrer las calles de una ciudad a través de la mirada de las cámaras de vigilancia; y Run Motherfucker Run, una película interactiva de Nijs Marnix en la que el espectador proyectado en la pantalla se convierte en protagonista de la acción.

Este año optaron a los Prix 2.975 obras de 71 países, incluidas 77 españolas, ninguna fue premiada. Aunque no pierden de vista el aspecto conceptual y el compromiso político-social, la gran mayoría de obras de esta edición se centran en las posibilidades interactivas de las nuevas tecnologías.

Entre las diversas aplicaciones, Heart Beat visualiza los señales eléctricos procedentes del latido del corazón del público, The Ladder, una instalación de realidad mixta del irlandés John Gerrard, reproduce presencias virtuales en el espacio real, e Intimate Transactions de Keith Armstrong permite a dos personas en lugares diversos interactuar simultáneamente en un espacio virtual, que evoluciona según sus acciones.

Para equilibrar, el Electrolobby y varias conferencias están dedicados a proyectos y colectivos de media activismo, con especial atención a las iniciativas que se están llevando a cabo en Italia y en la India.

AEC: www.aec.at/

La evolución de la humanidad según el norteamericano Daniel Lee.
La evolución de la humanidad según el norteamericano Daniel Lee.

La presencia hispana

El MediaLabMadrid del Centro Cultural Conde Duque participa en el festival Ars Electronica con tres proyectos interactivos, producidos para la exposición Banquete, que se presentó en Madrid y Barcelona. Dos se exhiben en el ámbito de Pixelspaces 2005: Ecolocación algorítmica, una herramienta concebida por el biólogo español Ramón Guardans que permite explorar la dinámica de señales de muchas formas y orígenes, y Q + G (Quiasma + GNOM), una instalación del matemático colombiano Santiago Ortiz, formada por dos interfaces digitales con comportamientos interactivos casi idénticos, aunque traten temas diversos: uno muestra las celebraciones en un país destrozado por la violencia como es Colombia, mientras que el otro revela la estructura de interacciones genéticas en el genoma de una bacteria. Electrolobby acoge Bordergames es un videojuego en código abierto del colectivo madrileño La Fiambrera Obrera, que incluye vivencias de jóvenes magrebíes del barrio madrileño de Lavapiés.

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