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Una fístula impide a Freire defender su título mundial de ciclismo

Óscar Freire se despidió ayer de los Campeonatos del Mundo de ciclismo, que se disputarán del 20 al 25 de septiembre en Madrid. Lo hizo en una consultorio médico de Amsterdam. El vigente campeón de fondo en carretera no pedalea desde que fue operado en junio de una fístula en el isquio por el doctor Gert Verheyen. Tras visitarle ayer, el médico del equipo Rabobank ratificó lo que el corredor español comenzaba a asumir: no podrá defender su título de Verona.

A Freire, triple campeón mundial, se le esfumaron las pocas esperanzas a las que se aferraba con más ilusión que razones. De hecho, hasta hace un par de semanas ni siquiera podía hacer vida normal, según su hermano y representante, Antonio: "Desde que fue operado, no ha podido ni siquiera subirse a una bicicleta". Según él, Freire decidió operarse precisamente para llegar en las mejores condiciones a la cita de Madrid, pero la recuperación no ha cumplido las pautas previstas. "Está muy tocado anímicamente", confirmó Antonio.

Además de contemplar la oportunidad de revalidar el título en casa y convertirse en el único ciclista en conseguir cuatro maillots arco iris, Freire suponía que los de Madrid serían los últimos Mundiales para Francisco Antequera, el seleccionador, y deseaba ayudar al equipo español a lograr otro éxito en la despedida del técnico.

En cualquier caso, hace tiempo que Antequera asumió la baja del cántabro. Así aseguró, antes de conocer el diagnóstico médico, que no tenía ninguna esperanza de poder convocarle. "Es una lástima, pero, si no está en plenitud de facultades, no puedo contar con él", dijo Antequera, quien trató de ser optimista: "Tenemos otras alternativas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de agosto de 2005