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Mueren dos personas en la extinción de sendos incendios en Ávila y Ourense

Los fallecidos son el piloto de una avioneta y un joven integrante de un retén

Dos personas murieron ayer en Ávila y Ourense cuando participaban en la extinción de sendos incendios forestales. En Ávila, un joven integrante de un retén que se dirigía a apagar un fuego declarado cerca de la localidad de Casavieja murió al ser golpeado por una piedra que se desprendió de una ladera. El otro fallecido es el piloto de una avioneta que trabajaba en las labores de extinción de un incendio en Medeiros (Ourense). Dos mujeres más resultaron heridas, también en la provincia de Ourense, al recibir la descarga de agua de una avioneta.

El fallecido en el incendio de Ourense es el piloto Antonio Díaz Díaz, de 50 años de edad, que desarrollaba su trabajo en la base de extinción de incendios que la Xunta de Galicia tiene en Sober (Lugo). Un comunicado divulgado por la Consellería de Desarrollo Rural precisaba que el piloto poseía "más de 3.500 horas de vuelo, de las cuales más de 800 fueron realizadas durante labores de extinción de incendios".

El aparato siniestrado es un Dromader M-18, de fabricación polaca y comúnmente utilizado en la lucha contra incendios. Según las conclusiones provisionales, el aparato "se desequilibró y tropezó con unas ramas cuando estaba remontado el vuelo".

También dos mujeres resultaron ayer heridas en Ourense, una de ellas de gravedad, tras recibir la descarga de una avioneta que se disponía a extinguir un fuego en una finca de la localidad de Sandiás. Anunciación Montero Carballo, de 26 años, fue hospitalizada con contusiones y traumatismo craneoencefálico, mientras que Dolores Enríquez Losada, de 74, sólo sufrió un traumatismo leve en una rodilla.

El fallecido en Casavieja (Ávila) es Javier Tirado Rodríguez, nacido en la localidad sevillana de Villaverde del Río hace 29 años. El joven prestaba sus servicios en una brigada helitransportada especializada, con base en La Iglesuela, (Toledo). La víctima falleció por el golpe de una piedra que se desprendió de una ladera cuando trabajaba en las labores de extinción de las llamas, que se iniciaron a las 13.55, y a media tarde ya habían quemado 500 hectáreas de superficie arbolada.

Según el alcalde de Casavieja, Rafael Ortega, todo apunta que se trata de un fuego de carácter intencionado. A las 21.00 horas no se había logrado controlar el incendio, aunque no existía amenaza para ningún núcleo urbano.

Su rápida extensión fue propiciada por las temperaturas registradas en el Valle del Tiétar, la zona sur de la provincia abulense, donde los termómetros rozaron ayer los 40 grados. La Junta de Castilla y León decretó poco antes de las 15.00 el nivel 2 (el máximo es 3) del plan de emergencias, después de conocerse la amenaza del fuego en la localidad de Mijares y la proximidad de una gasolinera. Un centenar de niños de una granja-escuela fueron desalojados.

Los efectivos que trabajaron en la extinción eran numerosos: seis helicópteros, tres hidroaviones, 20 autobombas, 16 cuadrillas de tierra, cuatro bulldozer, seis cuadrillas helitransportadas. La Comunidad de Madrid envió cuatro helicópteros de Bomberos y dos máquinas bulldozer para colaborar en las tareas de extinción, informa Ángel Zafra.

Por otra parte, el incendio que se declaró el pasado miércoles en Pombriego (León) continúa incontrolado, informa Marifé Moreno. Hasta el momento han ardido más de 2.300 hectáreas de monte bajo y arboleda. Ayer por la tarde permanecía activo un frente de más de 20 kilómetros cerca de Pombriego que circundaba el Parque Natural de las Médulas, aunque esta zona no se ha visto afectada hasta el momento. También en la provincia de León, en la localidad de Trabadelo, se declaró ayer otro incendio, con cuatro focos que a media tarde de ayer permanecían incontrolados.

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, lamentó ayer la muerte de las dos personas que luchaban contra el fuego y llamó la atención sobre el "momento excepcional [de riesgo de incendios] que se vive en el país, no sólo por las elevadísimas temperaturas, sino por la sequedad de los suelos", informa Efe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de agosto de 2005