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Crónica:FÚTBOL | 37ª jornada de Liga

El Getafe amarga al Sevilla

El sueño hispalense de la 'Champions' se diluye en un partido de poco juego y mucho desgaste

Acuciado por el triunfo del Betis, el Sevilla sometió a un asedio en toda regla al Getafe de Quique Flores. Joaquín Caparrós sabía que había que emplearse a fondo para mantener intacto el sueño de la Champions, y más cuando esta temporada festeja su centenario. Por eso el primer remate a puerta, de Nano a los dos minutos, fue un mero espejismo. De inmediato el equipo andaluz salió de las trincheras y, muy confiado en su poderoso derroche físico, sometió a un bombardeo de desgaste y poco tino a Sergio Aragoneses. La novedad de Makukula en el frente no rebajó las prestaciones hispalenses. Al contrario, Alves, Navas y quien se pusiera a mano, emularon las cargas de caballería que tanto gustan en el Sánchez Pizjuán.

GETAFE 0 - SEVILLA 0

Getafe: Sergio Aragoneses; Yanguas, Belenguer (Pulido, m. 81), Nano, Pernía; Mario Cotelo, Raúl Albiol, Gabi, Vivar Dorado; Dani Kome (Diego Rivas, m. 82) y Craioveanu (Riki, m. 76).

Sevilla: Notario; Dani Alves, Javi Navarro, Sergio Ramos, David; Renato, Martí; Jesús Navas, Baptista, Adriano (Jesuli, m. 53); y Makukula (Darío Silva, m. 76).

Árbitro: González Vázquez. Amonestó a Nano, Albiol, Pernía, Vivar Dorado, David, Riki (éste en el banquillo), Gabi, Cotelo y Dani Kome.

14.000 espectadores en el Coliséum Alfonso Pérez.

Con especial peligro en las jugadas a balón parado, el Sevilla atosigó tanto la parcela contraria que el portero cedido por el Atlético parecía un saltimbanqui. Pero la jauría andaluza, por no mencionar a una bestia de la naturaleza como Baptista, pecó de falta de puntería. Que si Sergio Ramos peinaba el cuero y Martí no remataba por un pelo, que si Adriano fusilaba y el rechace no lo enganchaban tres colegas libres de marca en en el área, que si Navas se sacaba un trallazo de la nada... O limaban los palos o atinaban en el muñeco, no en las mallas. Entre medias, las ocasiones de riesgo llegaban de dos maneras: a raíz de una falta o de un despeje por la línea de fondo.

Para darle más dramatismo a la tarde, significativo era que Nano, Pernía y Albiol, tres de los pilares del esquema defensivo local fueran amonestados por González Vázquez en el arranque de la partida. Las cosas pintaban mal para los azulones, que hicieron honor a su leyenda: anodinos de principio, se desmelenaron en el descanso.

De acuerdo a ese cambio de imagen, las mejores ocasiones las firmaron los locales. Como Vivar Dorado, que chutó al palo totalmente esquinado en el área. Así, con las mismas armas que los forasteros, -guadañas en la zaga, azadones en la medular y delanteros provistos de hoces para recoger la siembra- los debutantes igualaron el partido. Incluso la suerte les fue esquiva, con dos goles bien anulados por fuera de juego. Primero Albiol, y luego Kome, clamaron al cielo tras marcar de sendos rechaces. Los lanzamientos a balón parado del veterano rumano Gica Craioveanu aportaron un puñado de oportunidades que tampoco encontraron destino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de mayo de 2005