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Reportaje:FÚTBOL | 37ª y penúltima jornada de Liga

La hora de Jorquera

Valdés, ganador del Trofeo Zamora, cede la portería del Barça

El mismo día en que el capitán del Barça, Puyol, levantará el trofeo que acredita al equipo catalán como campeón de la Liga 2004-05, Valdés se sentará por vez primera en el banquillo. El portero ya tiene a buen recaudo su premio particular, el Trofeo Zamora. Así que es el momento de que Jorquera (Bescanó, Girona; 1979) recoja el suyo, el de su estreno esta temporada, frente al Villarreal, que no contará con Riquelme, cedido por el club azulgrana y lesionado.

Valdés se ha ganado el Zamora con una impresionante lección de seguridad: 25 goles en 35 partidos (0,71), una media sólo superada el curso pasado (0,68) por Cañizares. Coge el testigo barcelonista de Zubizarreta y devuelve el Zamora al Camp Nou 18 años después.

Frente a Reina, amigo de Valdés y portero del Villarreal, estará Jorquera, alto (1,82 metros), de potentes piernas, menos espectacular que Valdés y probablemente mejor dotado a la hora de prolongar los despejes. No se corta al reconocer que si hoy juega se debe a méritos propios: "Me lo he ganado, pero hablo por hablar porque nadie me ha dicho todavía que juego. Sé que podría decir muchas cosas para quedar bien, pero no lo haré. Sencillamente, pienso de verdad que me merezco jugar este partido".

"Tiene toda la razón del mundo", corrabora Juan Carlos Unzué, el preparador de los porteros; "se lo ha ganado. ¿Sabe como ha trabajado en cada entrenamiento?". Tanto que el Barça han cambiado los planes y no fichará otro guardameta.

Jorquera, que la pasada campaña jugó dos partidos, uno de forma fantástica ante el Athletic, es el único futbolista de la plantilla que no ha disputado un minuto en lo que va de Liga. Superados seis meses de baja por una lesión en los escafoides que se complicó en exceso, ha llegado su momento: "Si me juran que me van a meter siete, salgo al campo igual. No me da miedo. Quiero disfrutar el premio". Y agrega: "Cuando chuten, será igual que en un entrenamiento, pero intuyo que en las salidas por alto, en las jugadas de anticipación, notaré la inactividad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de mayo de 2005