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Entrevista:NATXO DE FELIPE | Cantante de Oskorri

"Somos un producto atípico de un país atípico"

Por iniciativa del Patronato Municipal de Euskera donostiarra, todos los niño que nazcan este año en San Sebastián recibirán en sus domicilios Doktor Do Re Mi eta Benedizebra, un nuevo vistazo de Oskorri al repertorio tradicional infantil. Tras recuperar parte del cancionero vizcaíno en Katuen testamentua, y del País Vasco francés con Marijane kanta zan, la banda comandada por Natxo de Felipe (Bilbao, 1949), se detiene ahora en las canciones tradicionales guipuzcoanas. El 9 de abril arrancará en el polideportivo de Amurrio un espectáculo de presentación concebido junto a la compañía teatral Kukubiltxo.

Pregunta. ¿Quién es el Doktor Do Re Mi?

Respuesta. El personaje central de nuestro nuevo espectáculo, un científico, no se sabe bien si químico o físico, un Einstein enloquecido que viene de otro planeta y descubre canciones en compañía de su ayudante, Hankoker. Ellos son los personajes centrales del espectáculo, que corre a cargo de Kukubiltxo, y en el que los ocho músicos de Oskorri estamos atrás, como banda musical en directo y como clones del Doktor.

"Los chavales son el público más terrible, más radical y sincero que hay" "El pirateo fundamental está en casa o en el puesto de trabajo"

P. ¿Cómo surgió el disco?

R. La Concejalía de Cultura de San Sebastián quería regalar a los recién nacidos de la ciudad un disco de nanas vascas, para que los padres cantaran a sus niños canciones de cuna vascongadas. Dijimos que eso iba a ser un aburrimiento, un ladrillo insoportable y que no queríamos hacer un monográfico, sino un disco de amplio espectro, que cubriese todas las edades del público que consume canciones infantiles que conllevan juegos, etcétera. Desde que los niños empiezan a hablar, hasta que tienen diez años, que empiezan a tener otra malicia y a cantar cosas tan horribles como lo de Antes muerta que sencilla.

P. ¿Es sólo entretenimiento, o tiene también un componente didáctico?

R. Creo que es puro entretenimiento, lo que pasa es que para los chavales ése es el mecanismo de acceso al conocimiento. La magia de encontrar todos los días novedades, de aprender cosas nuevas, es juego. Todos los repertorios infantiles del mundo son pura diversión y puro juego, pero esconden un acceso al conocimiento de algo.

P. Subraya que sus discos infantiles "están trabajados desde un punto de vista muy serio".

R. Sí, porque suele ocurrir que el repertorio dedicado a niños se subestima, se considera como un subproducto, y, yo no quiero vocearme, pero se han hecho, y se hacen, cosas infumables que no deberían presentarse. No deberían maltratar al público infantil como un público subnormal. Los niños son pequeños, pero más listos que el hambre.

P. ¿Oskorri se atreve con todo tipo de música y públicos?

R. No. Somos un producto atípico de un país atípico, el tener varias vidas paralelas nos ha oxigenado, y nos hemos metido en territorios que no eran los nuestros naturales y han resultado experiencias muy satisfactorias. Por ejemplo, al principio nos dio vértigo entrar en el terreno de los chavales, y ha sido un hallazgo. El primer disco nos dio muchísimo miedo porque los chavales son el público más terrible, más radical, más sincero. En el momento en que desenchufan, adiós, pasan de ti.

P. Insiste en no destacar el trabajo de investigación que realizan.

R. Nosotros no hemos hecho trabajo de campo, porque la mayoría del repertorio está ya recogido. Hay cientos, miles de publicaciones. Luego, simplemente, tiene que haber locos como nosotros que las lean.

P. ¿Qué hay del anhelo de dar el salto al mercado internacional?

R. Sabemos que la música que ejecutamos no se come grandes roscos en el campo internacional, pero con el último trabajo, Desertore, hemos estado en listas rarísimas, en Bielorrusia, en Australia, en Japón. No es la música de consumo de las radios y de las televisiones, pero lo único que reivindicamos es tener nuestro honorable y pequeño lugar en esos circuitos, en los que hay un público con una sensibilidad determinada que sabe entender este tipo de cosas. Donde hemos ido, siempre hemos encontrado un público minoritario, pero magnífico.

P. Con The pub ibiltaria 9, este año ya han publicado dos discos. ¿Cómo afecta la crisis discográfica a Oskorri?

R. Precisamente el otro día fui a la fotocopistería habitual y me dijeron, "ya han venido varios clientes a hacer fotocopias del Doktor Do Re Mi". Me parece totalmente inmoral que se hable de la sociedad del pirateo como el producto de los morenos que venden discos en la calle Correo, porque el pirateo no es ése, es el del que ha ido a la fotocopistería a los dos días de salir el disco al mercado, el del padre que ha comprado ese disco y todos los de su cuadrilla lo han pirateado. El pirateo fundamental está en casa, o en el puesto de trabajo. Creo que no existe en la gente la conciencia de la gente de que está haciendo algo malo, la gente no fotocopia libros porque es más costoso, lo demás también cogeríamos el último de [Bernardo] Atxaga y lo pasaríamos por la fotocopiadora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de marzo de 2005