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La calidad geotécnica, a debate

Un curso aborda en Linares la seguridad en túneles y grandes obras de infraestructura civil

El hundimiento del túnel en el barrio barcelonés de El Carmel ha reabierto la polémica por la seguridad en las grandes obras de infraestructura civil hasta el punto de que algunas instituciones han modificado su política aplicada a los sistemas constructivos. Los principales expertos de diferentes empresas nacionales se dan cita durante toda esta semana en Linares (Jaén) en un curso sobre geotecnia aplicada organizado por el departamento de Ingeniería Mecánica y Minera de la Universidad Politécnica de esta ciudad. En el mismo se analizan los aspectos más relevantes sobre las técnicas actuales de reconocimiento del terreno, la caracterización geológica y geotécnica en el diseño y construcción de túneles, inyecciones y cimentaciones especiales.

"La naturaleza a veces nos da sorpresas y presenta a los ingenieros problemas que son imprevisibles y que tiene que resolver sobre la marcha", asegura José Luis Molina, director del curso, al hilo de la polémica del barrio de El Carmelo. A su juicio, "en zonas urbanas es muy difícil tener un control de todos los parámetros geológicos y geotécnicos", al tiempo que defiende que "los sistemas constructivos empleados son los apropiados". Sin embargo, las empresas de ingeniería de túneles y de técnicas especiales de tratamiento del terreno se quejan de que cada vez han de acometer las obras en terrenos de más baja calidad geotécnica, en condiciones de alta competitividad económica, minimizando los impactos ambientales, con tiempo de ejecución lo más corto posible y en mejores condiciones de seguridad.

José Luis Molina es el director de la Escuela Universitaria Politécnica de Linares, y que, desde la segunda mitad del último siglo, es toda una referencia en España en ingeniería de túneles y cimentaciones especiales. Hoy en día hay pocas empresas constructoras o de ingeniería civil en España que no cuenten en su plantilla con algún ingeniero de minas formado en este centro. De aquí salieron, por ejemplo, los autores de los intercambiadores de transportes en Hong Kong o los que introdujeron miles de metros de pilotes prefabricados para consolidar los terrenos de la Expo de Sevilla.

Uno de los antiguos alumnos de la Politécnica de Linares es Luis Carlos Sánchez Herrera, que ahora dirige la empresa Ingesur, implantada en Jaén y Almería. El lunes tuvo la oportunidad de realizar una demostración práctica a los 150 alumnos que participan en el curso con un sondeo de investigación de geotecnia de más de tres metros de profundidad. "Estos sondeos permiten tocar con las manos el subsuelo que tenemos a la profundidad que haga falta con el objetivo de analizar y estudiar el material que nos vamos a encontrar", indicó este ingeniero, para quien los terrenos de la cuenca del Guadalquivir "son de materiales arcillosos, de naturaleza expansiva y muy malos para la edificación, lo que provoca la aparición de grietas".

Pero cada vez hay más gente que se pregunta si se está abusando del subsuelo, un extremo que descarta Manuel Arlandi, de la empresa Geoconsul, especialista en construcción de túneles. "La tendencia es a enterrar gran parte de las infraestructuras porque ocupa poco espacio, no altera lo ya ocurrido y no tiene impacto medioambiental; pero, aunque es verdad que hay que hacer las cosas con mucho rigor, no creo que estas perforaciones supongan un mayor riesgo que otras obras". La empresa Geoconsul ha participado en el diseño y ejecución de las principales líneas de la Alta Velocidad en España. "Frente a otras comunidades con una geología más monótona y terrenos más blandos, Andalucía es mucho más diversa en la composición de su subsuelo", señaló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de marzo de 2005