La renta fija privada pierde brillo
Sigue habiendo oportunidades, pero el rendimiento será menor al obtenido en 2004
En el mercado de renta fija privada se respira incertidumbre. Casi nadie cree que este año tenga resultados tan positivos como el pasado, cuando, una vez cerrados los escándalos financieros de grandes grupos estadounidenses, los inversores retomaron la confianza, las empresas mejoraron sus posiciones financieras y los tipos de interés se recortaron.
Hoy hay un elevado riesgo de que alguna de esas variables sea diferente, lo que haría alterar el comportamiento de la deuda fija privada.
Sin embargo, los analistas creen que, aunque extremando la prudencia, hay todavía buenas oportunidades. Y señalan entre ellas la deuda de emisores de calidad que tengan cubiertas las obligaciones de los próximos años, como algunas compañías europeas de telecomunicación.


























































