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Bronca a Laporta

Justo después de que los jugadores del Barça, en el ya tradicional pasillo para chocar palmas, se presentaran a su afición, una estrepitosa y sonora pitada hizo retumbar las paredes del Palau Blaugrana. Los abucheos iban dirigidos al presidente del club, Joan Laporta, que asomaba por el palco. Casi todos los presentes, de pie, pañuelo en mano y encarados hacia él, evidenciaron a Laporta durante más de un minuto su disconformidad y descontento. "¡Laporta, dimisión!" y "¡fuera, fuera!" fueron las palabras más coreadas.

No sólo oyó Laporta la bronca que le lanzaba la afición, la primera de su mandato, sino que debió ver las pancartas que decoraban el Palau; "Jan, no. Sandro, sí" y "Bartomeu, gracias por todo" podía leerse en algunas de ellas. El presidente destituyó el miércoles como responsable de la sección de baloncesto a Josep Maria Bartomeu, directivo alineado con el vicepresidente Sandro Rosell, que tiene abiertas discrepancias con Laporta respecto a la manera de dirigir el club. En el Palau no se le perdona al presidente que se haya prescindido de la estructura que llevó al equipo de baloncesto a obtener importantes títulos. Ya en su día, tras un partido de balonmano, un aficionado radical amenazó a Laporta a la salida del Palau. Los guardaespaldas del presidente evitaron la agresión.

Laporta aguantó ayer el chaparrón. Durante los primeros cinco minutos de partido su semblante fue todo un poema. Después se relajó y vivió el partido con normalidad. El público le dejó tranquilo y se dedicó a animar con ahínco a su equipo. Tras el encuentro, el nuevo entrenador, Manolo Flores, hizo un gesto a Laporta para dedicarle el triunfo.

El más quejoso fue Maljkovic. El entrenador del Madrid aseguró: "No ha habido el mismo criterio arbitral para los dos equipos y eso es muy difícil de aguantar tanto mental como físicamente". En previsión del expediente sancionador que le abra la ACB, dijo: "Nunca me podrán abrir tantos expedientes como yo pueda hablar".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de marzo de 2005