Reportaje:

La FIDE toma represalias

El vicepresidente enjuiciado por golpear a un guardia civil priva a España de torneos oficiales de ajedrez

El escándalo de la Olimpiada de ajedrez de Calviá (Mallorca), hace cuatro meses, ha provocado una represalia. El georgiano Zurab Azmaiparashvili, vicepresidente de la Federación Internacional (FIDE) y autor de un cabezazo a un guardia civil en la clausura, fue este fin de semana el anfitrión en Tiflis de la junta directiva, uno de cuyos acuerdos es que no se disputen torneos oficiales en España mientras no cambie la presidencia de la Federación Española. Azmaiparashvili pasó una noche en los calabozos de Palma y espera juicio.

Morten Sand, noruego y abogado de Azmaiparashvili, visitó Mallorca en febrero para tratar de llegar a un acuerdo con los organizadores de la Olimpiada que anulase el juicio. Pero Antonio Rami, el director del comité, le explicó que el Ayuntamiento no se ha personado en él ni ha contestado a los comunicados de la FIDE. El asunto está, pues, en manos de la justicia y hay indicios de que el fiscal pedirá la máxima pena posible para Azmaiparashvili. Éste intentó subir repetidamente al escenario en la ceremonia final, para lo que no estaba autorizado. El servicio de seguridad de la Guardia Civil le rogó que se calmase y él arremetió contra un agente y tuvo que ser reducido por los demás.

A falta de acuerdo, castigo: España, el país que más torneos organiza, no podrá acoger ninguno oficial mientras Javier Ochoa de Echagüen presida su federación. El motivo, según la FIDE, es que la organización de la Olimpiada y las condiciones ofrecidas a sus directivos no fueron satisfactorias. Al llegar a Palma, Azmaiparashvili ya armó una trifulca al exigir dos habitaciones para él, una como jugador y otra como directivo.

Ochoa, que también es vicepresidente de la Federación Europea, pensaba que aún no está preparado para serlo de la FIDE. Pero, en conversación con este periódico, ayer admitió que quizá cambie de opinión, dado que sus directivos dan muestras de temerle y, además, le hacen la campaña. La Federación Española prepara una nota "con la cabeza fría y tras analizar cuidadosamente el lenguaje diplomático de la FIDE", un organismo tan ineficaz y salpicado de sospechas de corrupción que ha convertido en un sarcasmo su lema: Somos una familia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 28 de febrero de 2005.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50