El Consell decide ignorar las acusaciones de Ortuño contra cargos del PP tras la pelea de Elche

El vicepresidente asegura que "no se ha planteado" decisión alguna sobre el subdelegado

El Consell ha decidido ignorar definitivamente las acusaciones pronunciadas por su subdelegado en Elche, Manuel Ortuño, contra altos dirigentes del Partido Popular tras la pelea registrada en la sede local de Elche durante la elección de compromisarios al congreso provincial. El vicepresidente del Gobierno valenciano, Víctor Campos, reconoció ayer que "no se ha planteado tomar ninguna decisión que pueda afectar a la subdelegación en Elche". Campos recibió en noviembre el encargo del presidente Camps de estudiar "el alcance institucional" de las acusaciones de Ortuño, que amenazó con tirar de la manta y airear "asuntos inconfesables" de dirigentes del PP, entre ellos Eduardo Zaplana.

El portavoz del Consell, Esteban González Pons, reconoció a finales de noviembre tras un pleno del Gobierno valenciano que Camps había encargado a su vicepresidente Víctor Campos el estudio del "alcance institucional de las manifestaciones del subdelegado en Elche, Manuel Ortuño". Unas manifestaciones que el propio González Pons tildó de "muy graves y fuera de lugar", dando a entender que podrían costarle el puesto. El consejero portavoz fue claro: "No compartimos en absoluto las manifestaciones de Ortuño". González Pons también indicó: "En los próximos días se dará a conocer la decisión que definitivamente adopten el presidente de la Generalitat y, en su caso, el vicepresidente, que es a quien competencialmente le correspondería adoptarla".

Ayer, el vicepresidente del Consell se limitó a señalar que en su momento, tras las declaraciones de Ortuño "se hizo una valoración, tras la cual, y "sin entrar en otras cuestiones, hoy por hoy el Consell no va a tomar ninguna decisión que pueda afectar al representante de la subdelegación del Gobierno en Elche". "No estoy valorando lo que ocurrió, ni si algunas de las cosas que se dijeron por parte del subdelegado, el Consell las aprueba o no las aprueba, las comparte o no las comparte, ya que, al respecto, el Gobierno valenciano no ha cambiado de criterio en absoluto", manifestó a Efe el número dos del Gobierno valenciano. El posicionamiento del vicepresidente tuvo lugar ayer después de que el Grupo Popular rechazase el martes la comparecencia de Ortuño, solicitada por la oposición socialista, sin salir en defensa de Eduardo Zaplana y de los cargos del PP mencionados por el subdelegado del Consell en Elche.

Las afirmaciones de Víctor Campos incrementaron el malestar de los zaplanistas, algunos de cuyos principales cargos institucionales reclaman la dimisión de Ortuño como subdelegado del Consell tras las acusaciones dirigidas hacia varios cargos del partido.

El presidente de las Cortes Valencianas, el zaplanista Julio de España y uno de los aludidos por Ortuño, evitó ayer corresponsabilizarse de la decisión de mantener a Ortuño en su puesto. El Gobierno valenciano es el "único responsable del nombramiento y mantenimiento", dijo De España, tras conocer las manifestaciones de Víctor Campos. "El sabrá lo que hace", dijo el responsable del Parlamento valenciano en referencia a la decisión de Víctor Campos.

La diputada autonómica Sandra Climent también ironizó sobre el razonamiento del vicepresidente:

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"Si Víctor Campos cree que no hay que tomar medidas ante los insultos a varios y destacados dirigentes del partido, estoy segura de que cuando algún diputado diga lo que le parezca sobre cualquier otro dirigente del partido nos aplaudirán y nos darán estabilidad en el puesto que ocupamos".

El carpetazo por parte del Consell a las polémicas declaraciones formuladas por Ortuño coincide con la comparecencia del ex presidente de la Generalitat en las Cortes Valencianas. Eduardo Zaplana tiene previsto intervenir esta tarde en la ponencia de estudio de la reforma del Estatut.

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