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Documanía desvela la vida multicultural de Melilla

"Un cuartel con calles". "La prostituta de España para mantener un sistema económico en Marruecos". Así definen a la ciudad de Melilla algunos de sus vecinos en Melillenses, un documental de producción propia que Documanía (Digital +, dial 60 y redes de cable) estrena esta noche (22.00) dentro de su franja denominada Doc´Español. A lo largo de 75 minutos, el reportaje muestra la ciudad a través distintos personajes que recuerdan el pasado y lo enganchan con la historia presente y su futuro. El propósito de Moisés Salama, como melillense y director de la producción, es dar a conocer su ciudad, desde el punto de vista de sus habitantes. El reportaje ha participado en el Festival Internacional de Cine y Medio Ambiente 2004 (FICMA) y el I Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos (2003), entre otros.

El programa sigue la pista de varios melillenses que representan la realidad multicultural de esta pequeña localidad, que pertenece a España desde 1497, pero que geográficamente se encuentra al norte de África, lo que origina una mezcla de razas, donde se concentra una importante población de etnia rifeña o bereber, y que actualmente se ha convertido en receptora de movimientos islamistas. En Melilla existen 17 mezquitas, "una pasada", comenta una joven.

Julia y un ex concejal conducen las diferentes historias personales que introducen al espectador en los rincones de la ciudad: el barrio de Ataque Seco, en la periferia de Melilla, que nunca aparece en los folletos turísticos; el cementerio musulmán; el puerto; la vieja Melilla colonial y de ambiente castrense, y la frontera de Beni Enzar, verdadero motor de la ciudad donde se concentra el comercio con Marruecos.

Comerciantes, peluqueros, empleados portuarios, profesores, abogados, inmigrantes y militares retirados cuentan sus impresiones. La entrada incesante de inmigrantes, muchos de ellos subsaharianos, que pretenden acceder a Europa es otro de los problemas recogidos en el documental. "Las fronteras son las cicatrices de la historia", asegura un melillense. "Cayó el muro de Berlín, pero se siguen levantado barreras", añade.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de febrero de 2005