Entrevista:SIMEONE | Centrocampista del Racing de Avellaneda | FÚTBOL | El retorno final a casa de un ídolo

"Los argentinos no son 'cracks', pero sí imprescindibles"

Se acercan padres que llevan de la mano a sus hijos y les dicen en un susurro: "Ése es el Cholo". Serio, sentado a la mesa del bar del hotel en Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires, en el que la plantilla del Racing de Avellaneda se aloja durante la pretemporada, Diego Pablo Simeone intimida, parece a punto de comerle los tobillos a quien se le cruce. En dos meses cumplirá 35 años. Después de 18 temporadas en la élite desde que debutó en el Vélez Sarsfield a los 17 años, de participar y ganar títulos con los mejores equipos de Italia y España, de ser el capitán y de convertirse en el jugador que más partidos (106) ha disputado con la selección nacional de Argentina, más que Passarella o Maradona, todavía vive el fútbol como lo juega. Su pasión le convierte en ídolo popular allí donde va.

"Las figuras ganan partidos. Pero, si 'querés' ser campeón en una Liga larga, 'tenés' que tener argentinos. Por eso nos quieren en todos lados"
"Me gusta transmitir lo que sé, formar futbolistas, verlos crecer... En marzo comenzaré el curso de entrenador. Pero aún no pienso en retirarme"

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A quienes se sorprenden de las razones que le impulsaron a regresar a su país, hoy inseguro, de moneda devaluada, Simeone les responde con argumentos sentimentales: "Inseguridad hay en todas partes. En Nueva York, en [la estación madrileña de] Atocha o en una playa de Indonesia. Si millones de argentinos pueden vivir aquí, ¿por qué no yo? En Madrid fui al teatro a ver Made in Argentina y me emocioné. Esa noche decidí volver. No tenía un lugar en el Atlético. Quería jugar y cumplir el sueño de retirarme en el Racing. Sólo yo sé lo que significa entrar al campo del equipo al que seguía desde los cuatro años. Mi padre y yo siempre íbamos al mismo sector de la tribuna y, seguramente, ahí, ese día, estará él".

Ya debutó con el Racing en el torneo de verano. Ganaron al Independiente por 3-1 y la prensa eligió al Cholo, de forma unánime, el mejor jugador. Le puso toque y ganas, más que ningún otro, porque para él no era un partido de la pretemporada, sino un clásico: "Los clásicos no se juegan, se ganan". Sin embargo, cuando habla de fútbol y dice "nosotros", todavía no se refiere al Racing, sino al Atlético. "Ellos", por supuesto, son los del Madrid, un club al que no quiere ni nombrar: "No me interesa nada de ellos".

P. ¿Se siente aún rojiblanco?

R. Sí, claro, porque, más allá de haber sido jugador suyo, siempre seré hincha del Atlético.

P. ¿No hay una diferencia de calidad, de presupuesto? El Madrid compra a los mejores...

R. Sin duda, ellos tienen una capacidad económica superior a los demás. Pero en el último duelo no fue ésa la diferencia. Llegaron tres veces y marcaron las tres. El gol de Ronaldo, que pasa [el balón] entre las piernas de Leo Franco, es un buen remate, pero en otros partidos rebota en el portero. A los equipos hay que criticarlos cuando no crean situaciones de gol y el Atlético creó muchas más. Ya cambiará el ciclo.

P. De los últimos 22 clásicos jugados sólo ganaron dos.

R. ¿Y qué? Son rachas que se dan en todos lados. Aquí, también. En los últimos tiempos, el Boca [Juniors] le estaba ganando seguido al River [Plate] y en el último año ganó más el River.

P. ¿Cómo ha encontrado el fútbol argentino desde que se fue, hace ya 14 años?

R. Tengo que jugar y ver todavía. En la pretemporada se trabaja distinto en la parte aeróbica. Acá se corre más. En el Racing veo muchos jóvenes que me sorprenden. La primera sensación es que hay cantidad y calidad. Se dan oportunidades a jugadores muy jóvenes. La edad media bajó mucho. En mi época era de 25 o 26 años. Pero la calidad, creo, es la misma.

P. César Luis Menotti dice que el traspaso en cantidad de jugadores tan jóvenes, que aún no tienen la experiencia suficiente en la Primera División, afecta a la calidad. Y observa que por eso no hay ahora jugadores argentinos en las grandes Ligas que marquen la diferencia como en su día Kempes o Maradona.

R. Yo no comparto esa idea. Acepto, sí, que es difícil ver argentinos con nivel de cracks como Kempes, Maradona, Passarella, Caniggia o Batistuta. Ésa es también una cuestión cíclica. Tal vez, si comparamos, en los últimos diez años Brasil ha sacado a Ronaldinho, Kaká, Rivaldo, Ronaldo o Roberto Carlos, y ahora a Robinho, que se van con la misma edad que los de acá. No se trata de que son jóvenes. Pasa que algunos son llamados a ser cracks y otros no. Pero en el mismo tiempo Argentina sacó a Ayala, Riquelme, Aimar, Cambiasso, Mascherano, Verón, Samuel, Solari, Saviola, Tévez y otros que rinden mucho en sus equipos. En todos los campeones hay argentinos. El caso del Valencia, con Aimar, Ayala, Pellegrino [desde hace unas semanas, en el Liverpool]... Y Riquelme, Samuel, Solari... Pasa que Argentina no está sacando cracks en esta última etapa, pero, si se mantiene la calidad, se volverán a dar. Antes, Brasil sólo tenía a Romario y Bebeto.

P. El jugador argentino sigue sobresaliendo además por su ambición, por su carácter.

R. Por eso es que los quieren en todos lados. Por ahí no son cracks, pero sí imprescindibles. Los cracks te hacen ganar partidos. Pero, si querés ser campeón en una Liga larga, tenés que tener argentinos. Brasil marca la diferencia en los Mundiales, en torneos cortos, porque, cuando no te aparece uno, sale otro y te gana el partido.

P. ¿Qué argentinos destacaría hoy en la Liga española?

R. Gonzalo Rodríguez, el defensa del Villarreal, que llegó en silencio y sin ser conocido. Samuel, que estaba acostumbrado a otro orden defensivo y a un funcionamiento distinto en el Roma, será figura. Le pasó lo que a Zidane o Ronaldo... Pero no quiero hablar de ellos... El español tiende a criticar a los jugadores por los que se ha pagado mucho. Los directivos quieren resultados de un día para otro. Pero, al final, los buenos demuestran lo que saben.

P. Tiene ya mirada y opiniones de entrenador.

R. Me gusta eso de transmitir lo que sé, formar jugadores, verlos crecer... En marzo comenzaré el curso aquí, aunque no pienso en retirarme porque todavía me encanta jugar, competir...

P. Y, luego, a dirigir al mismísimo Atlético.

R. Debo tener experiencia y hacer dos o tres temporadas aquí como exige la federación española. Después... Claro que me gustaría regresar al Atlético. La despedida que me hicieron será inolvidable para mí. Llevo a esa gente y a ese equipo en mi corazón.

P. Tal vez le toque revertir la racha de derrotas ante el Madrid.

R. No; espero que eso se dé la vuelta ya, en el próximo partido.

P. Para eso es probable que haya que cambiar la táctica.

R. Los clásicos no se juegan, se ganan.

P. El Madrid tampoco encuentra la formación ideal.

R. No me importa nada de ellos. ¿Está claro?

SCIAMMARELLA

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 13 de febrero de 2005.

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