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Reportaje:EMPRESA | La Inesperada

Gaseosa de sabores

Una fábrica de Linares elabora un refresco de fresa y prepara otro de coco

En medio de un mundo cada vez más globalizado, donde los mercados están controlados por las grandes multinacionales, no deja de ser llamativo que una modesta empresa de Linares (Jaén) lleve casi 80 años comercializando con éxito sus gaseosas de varios sabores, además de tinto de verano y mosto. Se trata de La Inesperada, un negocio familiar creado antes de la Guerra Civil y que hoy presume de ser la única en comercializar su gaseosa de fresa, al tiempo que prepara para la próxima primavera el lanzamiento de la variedad de coco. Sin renunciar al proceso de elaboración artesanal, La Inesperada se ha convertido ya en un auténtico icono de Linares, una ciudad castigada primero por el declive de las minas de plomo y después por el desmantelamiento industrial, pero que se siente orgullosa de que una gaseosa fabricada en la localidad se venda hoy en todos los rincones de España y prepara ya su expansión internacional.

Félix Gómez, gerente: "El refresco de la gaseosa está algo prostituido"

Félix Gómez, el gerente de la empresa, recuerda que fue su abuela, Felisa Carrillo Fuentes, la verdadera artífice del negocio familiar hace ahora 80 años. ¿Por qué La Inesperada? "Parece que le tocó un premio en la Lotería que decidió invertir en una pequeña fábrica de gaseosas, y como había que registrar el nombre le puso La Inesperada, porque era algo que no esperaba". Así fue como echó a andar en la céntrica calle linarense Corredera de San Marcos una modesta fábrica de refrescos con un concentrado, zumo y sifón, y con los sabores tradicionales de cola, piña o limón. "Entonces no había fábricas de helados y aquello supuso toda una novedad", indica el gerente de la empresa.

Aquel negocio familiar fue pasando de padres a hijos y fue creciendo con el paso de los años. En la actualidad, La Inesperada ocupa unas modernas instalaciones de 8.000 metros cuadrados en el polígono de Los Jarales, con cinco líneas de producción y una plantilla de 20 personas. Su producción es de unas 6.000 botellas a la hora en toda la gama de bebidas que comercializan, desde la tradicional gaseosa blanca y la de naranja, limón y cola, a la de fresa (la única que fabrica este sabor), pasando por otros dos productos que han tenido un gran éxito en el mercado, el tinto de verano Castillo de Cástulo y el mosto El Puntal. No obstante, en el caso de los vinos, la industria jiennense se limita al envasado de la materia prima que le llega procedente de las viñas manchegas de Valdepeñas.

Para esta próxima primavera, la empresa linarense quiere sacar al mercado la gaseosa de coco, un producto que ya fabricó hace varias décadas y que ahora se pretende recuperar. La gaseosa de coco tiene un color blanquecino (el mismo que la parte comestible de esta fruta) y burbujas que resultan de añadirle el carbónico. No va a ser la única novedad que La Inesperada quiere introducir en los próximos meses, pues también prepara, con algún sigilo para no dar demasiadas pistas a la competencia, alguna sorpresa relacionada con los refrescos sin alcohol.

Félix Gómez es consciente de que el éxito de la fábrica se debe a que "no ha renunciado a sus señas de identidad". "Seguimos teniendo una elaboración artesanal porque creemos que así podemos darle la máxima calidad a nuestros productos", indica Félix Gómez. En el 90% de sus bebidas, el azúcar es un componente fundamental, algo que choca con la tendencia de las grandes marcas internacionales a ir eliminando costes prescindiendo de productos considerados básicos en La Inesperada. "El refresco de la gaseosa está algo prostituido, pues hay firmas que venden a precios de risa sus excedentes, incluso eliminando el azúcar", manifiesta el gerente de la fábrica de Linares.

A pesar de la fuerte competencia, en La Inesperada lo tienen claro. "No vamos a competir en materia de precios, nuestra apuesta es la calidad", subraya Gómez, que destaca la "fidelidad" que muestran sus clientes, distribuidos por Andalucía, Cataluña, Canarias, Madrid o País Vasco. En breve quieren ampliar su red comercial hasta Marruecos, donde ya tienen contratado un distribuidor.

"Somos conscientes de que no tenemos una red de distribución fuerte para lanzar el invento por toda España ni recursos económicos para campañas publicitarias a gran escala, pero contamos con mucha ilusión para que nuestros clientes respondan igual que hacen ahora con el resto de nuestros productos", refiere Félix Gómez, en alusión a la próxima gaseosa con sabor a coco. Los resultados de esta bebida en el mercado aún están por ver, pero la experiencia con la de fresa les hace ser optimistas. "Es una estrategia más en la lucha contra las multinacionales del sector de las bebidas", precisa el gerente de La Inesperada.

El refresco de fresa tenía puestas sus miradas en un principio hacia el sector infantil, pero en los últimos años ha experimentado un incremento en la demanda gracias a las combinaciones que se realizan con él (principalmente con vino tinto), aspecto que también se ha estudiado con la gaseosa de coco. Los responsables de La Inesperada se sienten orgullosos de que muchos visitantes de Linares no abandonen la ciudad sin llevarse su gaseosa de fresa.

Datos de interés

Dirección

Polígono de Los Jarales, de Linares (Jaén)

Empleados

20

Facturación

1,5 millones de euros

Producción

Gaseosas y envasado de vinos y mostos

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de enero de 2005

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