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Reportaje:OFERTAS DE EMPLEO

Técnicos con mano política

Los directivos sanitarios deben combinar dotes de gestión, conocimientos médicos y una buena relación con el poder

Oriol Güell

La salud de una población que supera el medio millón de personas, la gestión de más de 300 millones de euros de gasto y 5.000 trabajadores, y la responsabilidad política sobre un área, la sanidad pública, muy importante para por los electores. Todos estos intereses confluyen en el gerente de un gran hospital público, un cargo que, sin embargo, no tiene un perfil homogéneo en España por formación, por carrera profesional ni por vinculación al poder político. En España hay 308 hospitales públicos.

La Federación Española de Gestión Sanitaria quiere reunirse con el Ministerio de Sanidad para definir el perfil que debe reunir el cargo
Los primeros gerentes eran médicos. En los años noventa irrumpieron los directivos con formación económica

La derrota del Partido Popular (PP) en las elecciones generales del año pasado tuvo una repercusión indirecta pero notable en la sanidad pública madrileña. Sólo cinco semanas más tarde, el Ejecutivo de la Comunidad de Madrid, del PP, emprendió una profunda remodelación de sus 20 hospitales públicos. Cinco de ellos pasaron a ser dirigidos por antiguos altos cargos de José María Aznar, sin trabajo desde el 14-M. El PSOE acusó a Esperanza Aguirre de convertir la sanidad pública madrileña "en la agencia de colocación de altos cargos del PP".

El episodio puso de manifiesto una cuestión controvertida. ¿Es el gerente de un hospital un cargo técnico o político? "La vinculación política de los gerentes es un problema negativo para la gestión", explican desde la Federación Española de Gestión Sanitaria. Uno de sus vocales, Vicente Gil Suay, gerente del Hospital Universitario La Fe de Valencia, considera que su cargo es "fundamentalmente técnico". "No deberían estar ligados a los avatares políticos del Gobierno de turno. Lamentablemente aún no es así", añade.

Tres gerentes madrileños señalan que la relación de su cargo con el poder político debe ser de "honestidad, fidelidad y claridad". "Una relación parecida a la del gestor de un centro privado con el consejo de administración que le nombra, pero con la autonomía garantizada", resumen.

Roberto Ferrandis, gerente del hospital Virgen de la Arrixaca, en Murcia, insiste en que el suyo es "un cargo técnico que exige conocimientos especializados en contabilidad, gestión, recursos humanos, negociación, comunicación, etcétera". "Pero también es cierto que exige cierta capacidad de entendimiento y comprensión de la actividad política", aclara. En lo que coinciden todos es en señalar la "disparidad" existente en España en el perfil de estos gerentes, algunos con perfiles muy técnicos y otros muy políticos.

El modelo francés, en el que existe una única escuela pública estatal que forma a estos gerentes, es un referente. A su favor está la independencia que da el pertenecer a un cuerpo funcionarial. En su contra, "la limitación formativa y la homogeneización" que supone que todos vengan de la misma escuela, considera Gil Suay.

Carmen Plata, directora general de la Agencia Laín Entralgo, organismo de la Consejería de Sanidad de Madrid que organiza el master en Dirección y Gestión de Servicios Sanitarios, destaca el valor que supone que a esta formación de posgrado lleguen titulados de distinta formación.

El gerente hospitalario está en permanente definición desde su aparición en Españaen los años ochenta. "Antes había una bicefalia en los hospitales. Había un director médico y un administrador, más que gestor, de los servicios no médicos. Era un tiempo de expansión en el gasto público, pero llegado el momento del control de los costes se hizo necesaria la figura de un gestor con amplia formación técnica", dice Gil Suay.

Los primeros gerentes eran siempre médicos, pero en los años noventa irrumpieron con fuerza los gestores con formación económica o de ingeniería. "Esta situación propició la aparición de múltiples cursos de posgrado", según Carmen Plata, una oferta que no se ha consolidado todavía.

"Han aparecido y desaparecido en los últimos 10 años múltiples cursos de posgrado y master. Algunos de escuelas de negocios, otros de fundaciones y algunos de organismos públicos. Es una oferta dispersa, no homogeneizada, que haría falta regular", afirma Gil Suay. "Hay un exceso de oferta bastante desigual. Por esto es importante que el alumno mire si el centro está acreditado, la calidad del profesorado y la posibilidad de hacer las prácticas en centros sanitarios públicos", dice Plata. En la capital, la Escuela Nacional de Sanidad da una formación similar.

La Federación Española de Gestión Sanitaria ha solicitado una reunión con el Ministerio de Sanidad con el objetivo de establecer el perfil formativo y profesional necesario para acceder al cargo y poner orden en la oferta.

Otra cuestión controvertida es si el perfil debe ser el mismo en un centro público y en uno privado. En España hay más de 450 clínicas privadas, aunque sólo 3 tienen un tamaño comparable al de los grandes hospitales públicos. "Las herramientas y las necesidades son las mismas. Puede parecer que en un hospital público existen cortapisas que nos limitan, pero mi experiencia y la de colegas del sector privado me demuestra que no existen diferencias importantes", dice un gerente madrileño.

Elena Arias, directora general de Recursos Humanos del Grupo IDC, con 15 años en direcciones de hospitales públicos, cree que aunque "en el fondo la figura es muy parecida, luego sí existen especificidades que los distinguen". "Comparten la necesidad de implicarse en el proyecto, liderar, crear equipo y conseguir resultados. Pero el público está centrado en afrontar la gestión de una demanda infinita centrada en la lista de espera, mientras en el privado intervienen otros factores económicos y de mercado", concluye.

Sobre la firma

Oriol Güell
Redactor de temas sanitarios, área a la que ha dedicado la mitad de los más de 20 años que lleva en EL PAÍS. También ha formado parte del equipo de investigación del diario y escribió con Luís Montes el libro ‘El caso Leganés’. Es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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