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Necrológica:

Andreu Claret i Casadesús, 'el hombre de las nieves'

Republicano de corazón -fue uno de los fundadores de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)-, activista político tanto en Cataluña como en el exilio en Francia, amigo personal del violonchelista Pau Casals y desde la década de 1950 promotor y asesor de túneles y especialista en carreteras y comunicaciones de montaña, lo que le valió ser conocido como el hombre de las nieves, Andreu Claret i Casadesús, murió ayer por la mañana en Barcelona a los 96 años tras una intervención en la clínica Sagrada Familia después de que hace 10 días tuviera que ser hospitalizado a causa de una fractura de fémur.

Hijo de una familia humilde,numerosa y conservadora, Andreu Claret i Casadesús nació en Súria (Barcelona) en 1908 y fue allí donde, sin terminar sus estudios, inició su actividad política que le llevó en 1931 a ser uno de los fundadores de ERC.

Amigo personal de los presidentes de la Generalitat de Cataluña Francesc Macià y Lluís Companys, ambos de ERC, Claret no llegó nunca a ostentar cargo oficial en los gobiernos de ambos mandatarios, pero en 1937 fue comisionado por la Generalitat para restaurar el orden republicano, sin que se llegara a producir ningún muerto, en La Fatarella (Tarragona) tras la colectivización de las tierras llevada a cabo por la FAI. Con la toma de Barcelona por las tropas franquistas, en enero de 1939, organizó la evacuación a Francia de los altos cargos republicanos.

En Francia, Andreu Claret i Casadesús inició una segunda etapa de su vida dedicada a acoger a los intelectuales catalanes exiliados y ayudar a la resistencia francesa durante la invasión de las tropas alemanas. Fue en el sur de Francia donde nació su primer hijo, el periodista Andreu Claret Serra, y donde conoció al célebre violonchelista Pau Casals, con el que mantuvo una estrecha amistad. Fue gracias a la intercesión de Casals que Claret salvó la vida tras ser capturado y torturado por la Gestapo por su colaboración con la resistencia francesa.

Andreu Claret jamás quiso alejarse demasiado de su amada Cataluña y tras la liberación de Francia decidió trasladarse a Andorra, donde en 1951 nacieron sus otros dos hijos, gemelos, el violonchelista Lluís Claret, al que apadrinó Casals, y el violinista Gerard Claret. En Andorra, y con una orden de busca y captura del Gobierno de Franco pesando sobre su cabeza, inició la tercera etapa de su vida, en la que se especializó en carreteras y comunicaciones de montaña. Fue él quien ideó un sistema para mantener abierto durante todo el invierno el puerto de Envalira con máquinas quitanieves y evitar así el secular aislamiento del país durante los meses de más frío. En diciembre de 1962, el entonces alcalde de Barcelona, José María Porcioles, le llamó para que con su experiencia solucionara el colapso de la capital catalana tras una intensa nevada. Solucionó el problema de la nieve, pero la policía aprovechó su regreso a tierra española para detenerlo.

La intercesión de Porcioles, a quien conocía por sus periódicas estancias en Andorra, le valió la libertad. En 1964 regresó definitivamente a España tras obtener los permisos y la garantía de que no sería detenido.

A partir de ese momento se dedicó a asesorar y promover las construcciones de túneles -fue el primer promotor del túnel de Cadí en el Pirineo de Lleida y asesoró a los proyectistas del túnel de Guadarrama en Madrid- y a organizar sistemas de limpieza de nieve en las carreteras españolas.

Fue asesor en temas de nieve de los gobiernos de la Generalitat de Cataluña presididos por Jordi Pujol y también del Ayuntamiento de Barcelona. "Mantuvo una estrecha relación con Jordi Pujol y con Pasqual Maragall, de cuyo padre fue un gran amigo, pero nunca dejó de ser un republicano convencido y en la campaña electoral de las últimas elecciones no dudó, pese a su avanzada edad, en acudir a un acto político de ERC en Barcelona", explicó ayer a este diario su hijo Andreu Claret Serra.-

LOURDES MORGADES

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de enero de 2005