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Reportaje:

Deportes Valery Karpin, SL

El jugador de la Real Sociedad patrocina a dos clubes vigueses de voleibol y rugby y al campeón paralímpico 'Chano' Rodríguez

"Karpin es un chulo y un prepotente", espetó Luque, del Deportivo, a la prensa tras el partido que les enfrentó en Riazor hace dos semanas. El gesto del futbolista de la Real Sociedad de irse aplaudiendo al público del estadio coruñés, que la había tomado con él, al ser sustituido le costó la segunda tarjeta amarilla y la expulsión e inflamó de ira las gradas. Un gesto el de Valery Karpin, ruso de origen estonio (Tallin, 1969), que constrasta, sin embargo, con el hecho de que es uno de los deportistas más comprometidos en ayudar a los minoritarios para que alcancen el máximo nivel posible.

A través de su constructora Valery Karpin, SL, el ex centrocampista del Celta, poco simpático en A Coruña desde aquella militancia suya, patrocina tres proyectos deportivos que, sin su ayuda económica, habrían desaparecido por falta de solvencia.

"Hoy por hoy, el cupo está lleno. No faltan ganas de ayudar, sino dinero"

El Vigo Voleibol, histórico de la Superliga, fue el primero que llamó a su puerta tras cuatro años de penurias, falto de patrocinadores de entidad y ahogado por los impagos. "Conocí al presidente

por casualidad y me puso al corriente de sus problemas. Así que decidí apoyarlos", explica. Además, recuerda, había practicado ese deporte en su infancia en Estonia: "Jugaba al voleibol y era bueno, aunque también practicaba el fútbol, el hockey sobre hielo, el baloncesto... Después lo tuve que dejar, pero me gusta". En la actualidad, Karpin aporta el 40% del presupuesto. "No pretende ganar dinero con equipos menores, sino ayudar a la gente", advierte.

"Durante los 33 años que llevo en el mundo del voleibol habré hablado con mil empresas gallegas para buscar patrocinador y... con pocos resultados. Con Karpin me llamó la atención que, en cinco minutos, ya teníamos todo resuelto", recalca Touza.

Cuando su patrocinio al Voleibol Vigo se conoció, los proyectos se multiplicaron en la cartera de Karpin. El Universidad de Vigo también solicitó su ayuda tras ascender a la División B del rugby y le recibió. "Tenía amigos en el equipo y me animé", comenta. Además, sugirió al club que mantuviese su nombre universitario por encima de cualquier interés comercial.

Pero, si el voleibol y el rugby han sido sus mayores inversiones en el patrocinio de clubes vigueses, la acción de Karpin que más repercusión deportiva ha tenido ha sido su apoyo al paralímpico Sebastián Chano Rodríguez. El nadador, que conquistó tres medallas de oro y una de bronce en los recientes Juegos de Atenas, le debe parte de su éxito. "Sin el respaldo monetario de Karpin no habría podido ir a Grecia a competir. Si queremos mejores resultados o más medallas, hay que profesionalizar el deporte paralímpico", dijo a su regreso a Vigo con sus entorchados.

La historia de Chano Rodríguez es peculiar. Encarcelado por su pertenencia a la banda terrorista GRAPO y a causa del asesinato del empresario Rafael Padura, sus sucesivas huelgas de hambre terminaron postrándole en una silla de ruedas. Luego, desde su reinserción, ha conseguido nueve metales olímpicos -en Sidney 2000 se subió cinco veces a lo más alto del podio- y diversos campeonatos europeos y récords del mundo. "Ha cometido errores en su juventud, los ha asumido y... ya está. A partir de ahí, ha demostrado que es una gran persona, con un valor y una entrega de superdotado", reflexiona Karpin.

"Con Chano me he dado cuenta de que los que tenemos salud no la apreciamos y del sobreesfuerzo que requieren sus actuaciones. En este caso, cuando me explicaron su historia y las dificultades económicas por las que pasaba para ir a los Juegos,no tuve duda y casi tampoco elección. Tenía que ayudarle", prosigue el futbolista. Eso sí, para Karpin su participación en los éxitos es mínima: "Él lo hizo todo. Yo participé sólo un poco, pero me llena de satisfacción".

Tras la entrada de Karpin y su empresa de negocios inmobiliarios en el deporte vigués, muchas firmas del ramo se han interesado por el deporte: "Es curioso porque en Vigo quedaban los equipos de baloncesto, hockey sobre patines y baloncesto en silla de ruedas sin patrocinador y en grave peligro de desaparición. Llegó Karpin y, en tres meses, tres inmobiliarias distintas empezaron a ayudar económicamente a esos clubes", apunta Touza.

Por el momento, los convenios de Karpin con el Vigo Voleibol y el Universidad de Vigo están firmados hasta el final de esta campaña, aunque el ruso se muestra satisfecho con los resultados. "De momento, habrá que ir temporada a temporada hasta que podamos", matiza el jugador, que ya ha anunciado que colgará las botas en la Real al término del presente curso.

En cualquier caso, las peticiones de distintos equipos en situación precaria siguen llegando a sus oídos. "Ha venido mucha gente y, hoy por hoy, el cupo está lleno, pero, mientras podamos, seguiremos apoyando otros deportes. Lo que no faltan son ganas, sino dinero", concluye entre risas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de diciembre de 2004