Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:AJEDREZ | Olimpiada de Calvià

Niños temibles

Varios adolescentes son ya las estrellas de sus selecciones nacionales, como el ucranio Kariakin, de 14 años, que gana partidas desde los cinco

"La Olimpiada no es para niños, pero puedes pasar como espectador", le decía ayer una empleada de la organización a Magnus Carlsen, de 13 años, mientras el delegado de Noruega intentaba explicarle que ese chaval es el mejor jugador de su país. Tanto que, de hecho, ayer debutó en la competición y ganó. No en vano el ajedrez es, junto a la música y las matemáticas, la actividad que produce más niños prodigio. Precisamente, la gran estrella de la cita de Calvià (Mallorca), hasta hoy, es el ucranio Serguéi Kariakin, de 14 años de edad: invicto, con cuatro victorias y un empate. Así, Ucrania está cerca de la medalla de oro en la competición masculina mientras que China arrasa en la femenina.

"Puedes pasar, pero de espectador", dice una empleada a Magnus, de 13 años, sin saber que es el mejor jugador noruego

A la mujer en cuestión, que no es aficionada al ajedrez, le costó entender que el delegado noruego no estaba bromeando. El pequeño Magnus sólo podrá disputar las últimas cinco rondas de la Olimpiada porque estaba jugando un torneo en Holanda, además de sus frecuentes exhibiciones de partidas simultáneas y otros compromisos. Unas horas más tarde, cuando saludó ante el tablero a su rival, el kazajo Ibráiev, se vio con claridad que está muy acostumbrado al asedio de las cámaras: ni se inmutó por el enjambre de reporteros que se formó a su alrededor. Sin embargo, habla muy poco, aunque, eso sí, con mucha sustancia.

Tras lograr el título de gran maestro -similar al cinturón negro en yudo-, se enfrentó al ruso Gari Kaspárov en dos partidas rápidas que explicó así a un periodista nórdico: "Debí ganar la que jugué con las piezas blancas. Pero con las negras la verdad es que jugué como un niño". Cuando se le pregunta si estaba muy nervioso durante las partidas para lograr su título, explica: "Sí, más de lo normal. Sentía la adrenalina, que no necesito para jugar bien".

Magnus apenas tiene tiempo para el colegio. Está fichado por un club español, el Magic Extremadura, y jugará dentro de tres semanas el Campeonato de España en Sanxenxo (Pontevedra).

Algo parecido pasa con Kariakin, que a los 12 años fue el gran maestro más joven. Sólo aparece en la escuela de Simferópol para los exámenes. Igual que el indio Penteala Harikrishna, quien desde los 9 años tiene un patrocinador de su carrera como ajedrecista. Ahora, a los 18, es uno de los jóvenes astros que siguen la estela del héroe nacional, Viswanathan Anand, número dos del mundo, residente en Collado Mediano (Madrid). Tanto el noruego como el ucranio y el indio son superdotados y necesitan mucho menos tiempo para preparar los exámenes que un muchacho normal. Casi siempre, los niños prodigio en el ajedrez brillan también en las matemáticas.

Generalmente, los propios colegios dan facilidades para que los jóvenes estudien, se entrenen y jueguen. Ése fue el caso del español Paco Vallejo, ex campeón del mundo sub 18, quien ahora tiene 22 años, en el centro escolar Marcote de Mondariz (Pontevedra) y es ahora el de la peruana Daisy Cori, de 11, la más joven de los 1.200 jugadores que intervienen en la Olimpiada, así como el de su compatriota Emilio Córdova, quien a los 13 años juega en su selección, o el de la colombiana Jenny Chiriví, que ganó el torneo clasificatorio para entrar a formar parte de su equipo nacional.

Pero el más deslumbrante de todos es Kariakin. Debutó en un torneo a los cinco años y salió del escenario dando vueltas de campana tras ganar la primera partida. Pero ahora, a los 14, tiene otras aficiones: el domingo pasado, aprovechando que su capitán no le alineó por considerarlo innecesario, los organizadores de la Olimpiada le propusieron que visitara la sala de prensa, para lo que necesitaba una acreditación especial. Él aceptó, pero aprovechó para que le dieran otra para entrar en la sala de juego femenina y ver de cerca a las jugadoras. Quienes le observaron paseando entre ellas aseguran que nunca había sido tan feliz.

Resultados: España A, 2,5; Grecia, 1,5. España B, 1,5; México, 2,5. España C, 2; Bangladesh, 2. Clasificación: 1. Ucrania, 29 puntos. 2. Rusia, 27. 3. Armenia, 26,5. 16. España A, 23,5. 57. España B y C, 20,5.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de octubre de 2004