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Expertos debaten sobre cómo crear "ciudades inteligentes" que mejoren la vida de sus vecinos

El filósofo José Antonio Marina abrió el foro, que se celebró ayer en Sevilla

Filósofos, escritores, ecólogos, arquitectos y urbanistas se reunieron ayer en Sevilla para debatir sobre La ciudad inteligente. El foro se centró, así, en cómo construir ciudades que aumenten el bienestar y las posibilidades vitales de sus habitantes. El derroche de recursos, la generación masiva de desechos, las nuevas formas de pobreza, el tráfico, la prisa y la falta de educación son algunos de los factores que amenazan a ese tipo de ciudad que se intenta forjar. El filósofo José Antonio Marina pronunció la conferencia marco que abrió el foro de debate.

Tras la conferencia de Marina hubo una sesión de intervenciones centradas en los problemas de Sevilla y las vías de solución que se pueden emprender. El programa de intervenciones incluyó al ecólogo Fernando Sancho; el escritor Antonio Zoido; la geógrafa urbanista Inmaculada Caravaca; el arquitecto Santiago Cirugeda; el escritor Luis Manuel Ruiz, y el comisionado para el Polígono Sur, Jesús Maeztu.

Marina deslumbró a un público de dos centenares de personas reunidas en el Salón de Actos de la Caja San Fernando y fue despedido con un fuerte aplauso. El filósofo definió la inteligencia como "la capacidad de resolver problemas nuevos mediante el conocimiento y la acción". "Cuanto más complejos, urgentes e importantes para la vida de las personas sean los problemas, más tendrá la inteligencia que demostrar su capacidad", agregó Marina.

"Los problemas importantes son problemas prácticos. Una ciudad es un problema práctico. La teoría sólo sirve como un marco indicador que luego hay que someter al veredicto de si eso funciona o no funciona. Una vez que se ha metido la pata, saber sacarla a tiempo es una de las grandes demostraciones de la inteligencia", comentó el filósofo. El autor de Teoría de la inteligencia creadora recordó que cuando una solución no funciona, el peor error es aplicar esa misma solución en dosis mayores.

Uso de la inteligencia

"Una gran inteligencia puede hacer un uso fatal de su inteligencia. Una cosa es la inteligencia y otra el uso de la inteligencia", dijo Marina. "Una empresa inteligente es aquella en la que un conjunto de personas que pueden no ser extraordinarias por el hecho de interrelacionarse de una manera producen resultados extraordinarios. ¿Qué sería una ciudad inteligente? Aquella que por estar organizada de una manera especial conseguiría que los ciudadanos produzcan resultados cívicamente extraordinarios", resumió el autor de Ética para náufragos. Marina señaló como factores fundamentales para lograr este objetivo "el talento de los individuos; los modos de interacción; la información disponible; el clima afectivo, y el liderazgo inteligente".

"Una ciudad es inteligente cuando facilita la felicidad de los ciudadanos aumentando el bienestar y la ampliación de sus posibilidades", concluyó Marina. Esa ampliación de las posibilidades consiste, en opinión del filósofo, en "poder crear, hacer cosas nuevas y vivir una vida grande".

A continuación, Zoido reflexionó "sobre el proceso seguido por el conjunto formado por el Parque de María Luisa y la plaza de América, que nació para la Exposición de 1929". Una "burguesía muy reducida" llevó adelante un proceso que incluyó la restauración del Alcázar, la "reinvención" del barrio de Santa Cruz, la señalización de los lugares cervantinos y "la pretensión de almacenar el alma española con los edificios de la Exposición", explicó. "[El escritor Fernando] Villalón, en 1929, muriéndose ya y arruinado, clama contra aquella Andalucía de pandereta, en la que se habían hecho toreros y pintores de pandereta y en la que era irreconocible la Andalucía de verdad", relató Zoido.

Fernando Sancho recalcó que "Sevilla está en una sociedad de consumo". Es una sociedad, arguyó, que exige crecer. "O crecemos o morimos. Sabemos que los recursos son limitados", añadió. Sancho lanzó "un mensaje de contención". "Hay que parar de crecer", aseveró el ecólogo. Sancho recordó que "el 30% del parque de viviendas está desocupado" y que Sevilla no aprovecha el sol como fuente de energía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de octubre de 2004