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El papel de los padres

No se puede decir el tiempo exacto que hay que ver la televisión con los niños, lo que más influye es la forma de verla. Lo expertos no se cansan de repetir esto desde hace años. El Informe Pigmalión sobre el impacto de la televisión en la infancia insiste en ello, y resalta otro dato: el visionado compartido desciende a medida que el niño crece, Casi el 40% de los niños de 12 años ven la televisión solos, frente a un 25% entre 4 y 6 años. "El papel de la mediación familiar y social durante la recepción se ha demostrado muy eficaz para debilitar mensajes negativos y afianzar los positivos", señala el informe. Un aspecto al que los padres deben prestar mucha atención es a la violencia en los programas, que "se presenta de manera atractiva y espectacular", y, en general, "no recibe castigo y es poco frecuente que se representen consecuencias psíquicas en las víctimas", explica Miguel del Río.

La mediación de las familias para hacer ver a los niños lo que es bueno o malo en esos casos es crucial, y poco se puede hacer si ven la televisión por separado, en diferentes momentos o en distintas habitaciones. Hay varios problemas. "Si no se produce una mediación de los padres a la hora de ver la televisión pueden aparecer problemas graves en los niños. Muy a menudo no son los pequeños los que escogen los programas que quieren ver, sino los padres. Esto hace que muchos vean programas de adultos. Los padres deberían tener en cuenta que tienen que acostumbrarse a ver con sus hijos programas de niños y a comentar lo que ven con ellos. Otro problema se presenta cuando se adopta entonces la solución de comprar una televisión para los niños, lo que no es adecuado. Está comprobado que los hijos aprenden más cuando los padres ven la televisión con ellos", dice Del Río. "Hay que tener claro que la intervención de la familia es la que más cuenta a la hora de educar a los hijos en estas cuestiones", añade.

Entre las propuestas de estos expertos están las de elaborar una programación infantil "de diseño", es decir, adecuada y educativa; fomentar la investigación en España en este campo; propiciar las producciones televisivas que posibiliten la "atención estratégica" y eviten la "explotación" de la atención con efectos impactantes y negativos para el desarrollo del niño, y promover la intervención de los padres para que combatan directa o indirectamente el uso "ritual" del televisor.

"Es muy conveniente", concluye el informe, "que los padres, con el apoyo de programas escolares en paralelo, desarrollen en sus hijos las capacidades para enseñar a mirar lo que no es visible en la pantalla".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de septiembre de 2004