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Reportaje:DÍA 11º | Atenas 2004 | 28º JUEGOS OLÍMPICOS

Gatlin arrolla a los favoritos

El estadounidense, de 22 años, supera a sus rivales en una extraordinaria final de los 100 metros, en la que cuatro atletas bajaron de 9,90 segundos

La final de los 100 metros se reservó la sorpresa de Justin Gatlin, prometedor sprinter estadounidense transformado instantáneamente en campeón olímpico. Ganó la mejor carrera que se recuerda. Los cuatro primeros -Gatlin (9,85 segundos), Francis Obikwelu (9,86s), Maurice Greene (9,87s) y Shawn Crawford (9,89s)- bajaron de 9,90s. Nunca se había visto un despliegue semejante. El vencedor, un atleta de 22 años que venía precedido por una gran fama durante su etapa universitaria, se impuso de punta a punta a pesar del arrebatado ataque final del portugués Obikwelu.

Algunas cosas no cambian: el 1.500 es un rito para los aficionados españoles. Para una generación fue la distancia de González y Abascal. Para otra significa la luminosa presencia de Cacho, el atleta que coronó los Juegos de Barcelona 92 con una victoria inolvidable. No se viven los mejores tiempos del mediofondo, pero todavía se viven emociones con Reyes Estévez, el último mohicano del 1.500. Con 27 años, es un atleta de trayectoria irregular, con unas condiciones magníficas para haber logrado grandes resultados. Siempre ha dado la impresión de administrar su talento con un poco de usura, pero, sin duda, es un maravilloso mediofondista. Ahora parece definitivamente atento a la oportunidad que tiene en Atenas. Se enfrentará al marroquí El Guerruj, al keniano Lagat, al ucraniano Hesko y al portugués Rui Silva. Los conoce bien. Reyes Estévez tendrá una oportunidad en la final.

El día resultó dramático para dos estrellas del atletismo. Aplastada por un calor infernal y por las tremendas expectativas que se habían creado, la británica Paula Radcliffe se hundió en el maratón. En el kilómetro 36 se detuvo, con el gesto estupefacto, perdida, sin saber qué hacer. La japonesa Naguchi y la keniana Ndereba, dos atletas ligeras, se acomodaron mejor al asfalto y al calor. Radcliffe no pudo soportar el drama y se retiró entre la emoción de los espectadores. A la misma hora, la gran Gail Devers no pudo superar el primero de los obstáculos de los 100 metros vallas. Una lesión en la pierna le impidió conseguir su último reto: la victoria en una prueba que siempre se le ha resistido en los Juegos.

Los españoles regresaron a tiempos peores. Conchita Martínez y Virginia Ruano ganaron la plata en dobles, pero no evitaron la decepción. Fueron derrotadas por una pareja de chinas sin ningún nombre en el circuito. Gervasio Deferr se diluyó al acabar cuarto en el ejercicio sobre el suelo. Se esperaba una medalla que le evitó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de agosto de 2004