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Reportaje:Atenas 2004

El antiguo rival de Rogge

Maes, el técnico más prestigioso de la vela española, busca 4 medallas

"Soy indestructible", dice irónicamente cuando se le comenta que ha sobrevivido a todos los presidentes de la vela española en más de 30 años. Pero es una realidad. Paul Maes es el técnico más prestigioso y veterano que dirige regatistas en Atenas, y se ocupa especialmente del 470 femenino. "Si volvemos con cuatro medallas, será estupendo. Si no ganamos nada, como en Sidney 2000, será un desastre. Pero tenemos barcos y tripulaciones para conseguirlo", comenta.

Hoy mismo empiezan cuatro de las 11 clases olímpicas que se disputarán en la enorme bahía de Atenas y también pueden comenzar las buenas noticias. En la individual finn, Rafael Trujillo lleva dos años peleándose con el británico Ben Ainslie, la superfigura que ha ganado los tres últimos Campeonatos del Mundo de la especialidad. Los 470 masculino y femenino son la tradición siempre. Y hasta Mónica Azón encabeza el barco de la nueva clase yingling, que se halla entre los aspirantes a las medallas. El 49, la embarcación con más posibilidades, según todos los indicios, no se echará a navegar hasta el lunes. Pero, en el fondo, casi todas las tripulaciones españolas están para subir a los podios.

"Antes se regateaba lejos de la costa. Ahora, por la televisión, no. Así, las sorpresas son inevitables"

En Sidney fallaron los vientos, pero también la planificación. Ahora llega pretendidamente el desquite porque los regatistas españoles han vivido en los últimos tiempos casi más en la propia bahía ateniense que en España.

Pero Maes siempre teme la sorpresa. Fue tres veces campeón del mundo en la clase vaurien y otras tantas en la Europa y una en la 470 y obtuvo dos Campeonatos de Europa en los años 60. "Era otra época", explica; "había más amateurs y uno, en cuanto estaba más profesionalizado, como en mi caso, porque fabricaba velas y tenía representaciones de barcos, destacaba".

En 1970, el entonces presidente de la federación española, Miguel Company, le contrató. Lo hizo justamente porque era muy bueno en las clases que más se practicaban en España y necesitaba un técnico.

La vela, mucho antes de la gran inversión con motivo de Barcelona 92, hizo la gran jugada, que empezó a dar frutos muy pronto. Gorostegui y Millet lograron ya la plata de 470 en Montreal 76, la que abrió la gran racha posterior, con el primer oro de Jane Abascal, técnico también ahora aquí, y de Miguel Noguer en el flyng dutchman de Moscú cuatro años más tarde.

Maes empezó a prueba un mes y lleva ya 34 años, toda la vida. "Sí, he navegado una vez, en Bélgica, contra Jacques Rogge, el actual presidente del COI, en la clase finn. Es amigo mío. Pero él tenía más cuerpo para la clase individual y yo participaba en los barcos de dos tripulantes".

El técnico apunta las claves de las regatas en Atenas: "El mes pasado hubo un viento fuerte del norte, el meltemi, que sopla hasta a 20 nudos. Pero ahora, en agosto, sólo ha habido ventolinas, vientos flojos. En el 470 femenino, que es el que llevo directamente, nos interesa que cambie, porque hemos conseguido tener buena velocidad en todas las condiciones. A Trujillo, en cambio, que es muy fuerte, con más de 100 kilos de peso, y tiene el material adecuado, le viene mejor que haya viento fuerte".

Y termina con otra advertencia: "La vela ha cambiado mucho. Antes se hacía lejos de la costa, con vientos francos para evitar turbulencias. Pero, para hacerla más visible y por exigencias de la televisión, se ha acercado a tierra. Incluso en Sidney se hizo en la bahía. Las sorpresas así son inevitables".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de agosto de 2004