El fiscal pide 153 años de cárcel para el 'asesino del naipe'

La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid pide un total de 151 años y dos meses de prisión para Alfredo Galán Sotillo, el presunto asesino del naipe, detenido el 3 de julio de 2003 tras entregarse a la Policía Municipal de Puertollano (Ciudad Real). Las conclusiones provisionales de la acusación, presentadas ayer por el fiscal jefe, Manuel Moix, imputan a Galán los delitos de seis asesinatos, tres intentos de homicidio, allanamiento de morada y tenencia ilícita de armas. Además de las penas de prisión, Galán tendrá que hacer frente a la petición de 3.090.500 euros en concepto de indemnización a las víctimas.

El asesino del naipe -conocido así por su costumbre de dejar un naipe español junto a sus víctimas- actuó entre el 24 de enero y el 18 de marzo de 2003, causando una grave alarma social en la Comunidad de Madrid. El primer asesinato se produjo en el interior del número 89 de la calle de Alonso Cano de Madrid, donde el conserje, Juan Francisco Ledesma, murió por un disparo en la cabeza tras ser obligado a arrodillarse de cara a la pared. La fiscalía pide 18 años y ocho meses de prisión por este crimen, al que añade el delito de allanamiento de morada.

Por los cinco asesinatos cometidos el 5 de febrero y el 18 de marzo de 2003 en Madrid, Alcalá de Henares y Arganda del Rey, la fiscalía pide por cada uno de ellos penas de 17 años y seis meses -en tres casos- y 20 años en dos, ya que considera que el autor concurrió en agravante por haber actuado con alevosía. La fiscalía solicita también 12 años y seis meses de prisión por cada uno de los tres intentos de asesinato: el primero, el 5 de febrero de 2003 en Alcalá, y los dos restantes, el 7 de marzo siguiente en Tres Cantos.

Todos los homicidios, consumados o en grado de tentativa, se cometieron con una misma pistola: modelo Tokarev de 7,62 milímetros. La fiscalía afirma que el acusado, ex cabo primero del Ejército, pudo robar el arma en 2002 mientras estuvo destinado en Mostar (Bosnia) para introducirla después "de forma subrepticia en territorio español". Por ello, se suma el delito por tenencia ilícita de armas, por el que se solicitan dos años y seis meses de prisión. El arma todavía no ha sido encontrada por la policía, por lo que el fiscal sospecha que "el acusado, después de estos hechos, se deshizo de la indicada pistola"

Tras su entrega, Alfredo Galán Sotillo facilitó algunos detalles sobre los crímenes (un pequeño punto azul en los naipes) sólo conocidos por la policía, lo que motivó su detención. Sin embargo, en su declaración ante el juez el acusado negó ser el autor de los crímenes. El fiscal jefe, por su parte, no tiene dudas de su autoría, "como demuestran los cargos que hemos presentado contra él", afirmó.

La Audiencia Provincial todavía no ha fijado fecha para el juicio. En caso de ser condenado, Galán, que tenía 26 años cuando se cometieron los hechos, tendrá que cumplir 25 años en prisión, el máximo establecido por la ley.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 27 de mayo de 2004.

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