Los cineastas franceses muestran su solidaridad con los 'intermitentes'

Una buena parte de los cineastas franceses seleccionados para participar en las distintas secciones de la 57ª edición del Festival de Cannes, que comienza el próximo miércoles, ha hecho público un comunicado en el que recuerdan que "sin los intermitentes del espectáculo, nuestras películas no existirían", que esa constatación les lleva "a expresar su solidaridad con el movimiento" y a reclamar del ministro de Cultura y del Gobierno "soluciones duraderas" para los profesionales del sector. Los cineastas exigen, al mismo tiempo, "un respaldo para la política cultural de Francia", es decir, el entramado que permite la existencia de la "excepción francesa". Los firmantes, entre ellos Agnes Jaoui, Raymond Depardon, Tony Gatlif, Benoit Jacquot, Thomas Vincent, Nicolas Klotz o Jean Pierre Améris, aseguran también que, "más allá del problema específicamente francés, se dibuja la política cultural de Europa, hoy tan débil y balbuciente como su política social".

Los intermitentes del espectáculo quieren aprovechar la gran concentración mediática que supone Cannes para relanzar su protesta. La dirección del Festival de Cannes ya ha insinuado cuál va a ser la estrategia a seguir: dejar que los intermitentes puedan exponer su punto de vista, tanto en la ceremonia de apertura como en una conferencia de prensa, a cambio de que no trastornen el funcionamiento de las proyecciones. Sobre el papel, los intermitentes aceptan el trato pero, debido a la radicalización -unas 20.000 personas han perdido este año el estatuto de intermitente y las prestaciones sociales que lleva aparejado-, nadie sabe qué pasará con su masiva presencia en la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 09 de mayo de 2004.