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Entrevista:JUDITH ASTELARRA | FÓRUM DE BARCELONA | Observatorio

¿Ese algo más de Barcelona?

El Fórum de las Culturas de Barcelona empieza hoy. Para seguir su desarrollo, en lo que tenga de atractivo y fallido, este diario ha pedido a cinco destacados nombres del mundo universitario, científico o vinculados a organizaciones solidarias que se constituyan como observadores de lo que acontece. Todos los domingos publicarán su opinión sobre el desarrollo del Fórum y participarán en debates, que se anunciarán en el diario, en el Aula EL PAÍS con los lectores para poner en común las opiniones que merece el Fórum que hoy debuta.

Hace dos años, la crisis abierta por la renuncia de Caminal dejó al descubierto lo que era vox populi: nadie se había preocupado de definir en qué consistía exactamente el Fórum ni sus contenidos. Luego vinieron los necesarios ajustes y la organización se puso en marcha. Sin embargo, las dudas no se disiparon. Varias organizaciones pensaban que ya era tarde para organizar algo de calidad. Algunos arquitectos sostenían que era un mal modelo urbanístico, mientras que muchos antropólogos lo definían como un acto "manipulador". A pesar de ello, organizaciones y personalidades de diferentes ámbitos decidieron incorporarse. Sigue siendo una incógnita saber exactamente qué será este Fórum porque aún se nos obsequia con programas "provisionales". ¿Una gran Expo? ¿Un Grec ampliado? ¿Muchos congresos? ¿Espectáculo con algo de reflexión? La sorpresa ha venido de la mano del interés de tanta gente por asistir, de dentro y fuera de Barcelona. Venta de pases superior a la prevista, ponentes de alto nivel y el apoyo de importantes organizaciones. Incluso tiene sus grupos contestatarios. En la presentación del libro La otra cara del Fòrum de les Cultures SA, en ambiente de asamblearismo universitario, despotrican en contra del evento, pero se preparan para organizar sus actividades en función del mismo.

El resultado parece indicar que Barcelona tiene algo más que aportar a cualquier cosa que organiza. Hasta ahora ha sido un plus que combinaba cultura, civilidad y política. Lo mejor, por ello, será participar sin prejuicios y evaluar al final en qué se ha convertido, en este siglo XXI, el aporte barcelonés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 2004