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Reportaje:FÚTBOL | 32ª jornada de Liga

"Berlusconi también perdió"

Queiroz cree que los insultos provienen de hinchas del Barça

Relajado y bastante charlatán para lo que es habitual en él, Carlos Queiroz afrontó ayer su primera rueda de prensa tras la debacle de Mónaco con la ironía como principal defensa ante las críticas que le llueven los últimos días. "Todos los entrenadores ganan y pierden. Berlusconi, que lleva 20 años haciendo las alineaciones, también perdió", contestó al nutrido grupo de ávidos, y encantados, periodistas cuando se le requirió por su futuro.

"Llevo nueve meses aquí y ya sé de qué va esto", explicó antes de volver a la carga: "Cuando íbamos ocho puntos por encima del Valencia tenía muchas invitaciones para comer, y ahora tengo muchas menos y los que antes querían comer conmigo son los que más critican".

Queiroz se mostró especialmente dolido con las críticas hacia la ajetreada vida personal y el compromiso de los futbolistas, que, según el técnico, han hecho un "esfuerzo enorme" al jugar algunos tres partidos en una semana "en continentes diferentes".

"Han criticado que no nos concentremos, pero resulta que sólo nos dejamos de concentrar cuando jugamos en el Bernabéu, y en casa no hemos perdido nunca. Además, ya dije que si quería ser policía me equivoqué de profesión, mi relación con los jugadores se basa en la confianza", insistió.

El técnico portugués tampoco rehuyó referirse a los no más de diez aficionados, incluido el autor de una pancarta que logró su minuto de gloria mediática, que insultaron a los jugadores el pasado jueves. "Estoy seguro de que esos aficionados no eran del Real Madrid, porque no conozco a nadie que pueda insultar a sus jugadores. Serían del Barcelona o del Atlético de Madrid", espetó, para disculparse de inmediato por mencionar a otros equipos.

Eso sí, Queiroz avisó que la plantilla tiene "muchas ganas de hablar dentro del campo y dar una respuesta a los aficionados" en el partido que hoy enfrentará al Madrid con el Osasuna, para el que es baja el sancionado Solari. Helguera, con problemas en su rodilla derecha, será duda hasta el último momento.

Quien sí estará en el Bernabéu será Raúl, mucho más comedido que el entrenador en su cara a cara con la prensa. Como en Mónaco, el capitán tiró balones fuera al ser preguntado por la ahora cuestionada política de zidanes y pavones, "esa pregunta es para el presidente" dijo, o por los beneficios o perjuicios de la pretemporada en China -misma respuesta- y el futuro de Queiroz: "Actualmente el técnico ideal para el Real Madrid es Queiroz, pero el entrenador del próximo año lo tiene que decidir el club".

Raúl defendió los métodos del portugués al destacar su "química" con una plantilla que físicamente "está bien", y rechazó que , como dijo Casillas, la derrota de Mónaco se veía venir por los continuos excesos de confianza del equipo: "En el descanso del martes yo no veía venir nada".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de abril de 2004