La Audiencia de Alicante evita que otro acusado de un triple crimen quede libre

Adelanto del juicio en el que el fiscal pide 119 años al imputado

La sección séptima de la Audiencia de Alicante, con sede en Elche, ha adelantado a marzo la celebración de un juicio por un triple asesinato para evitar la excarcelación del principal acusado, al cumplir éste en julio el tope legal de cuatro años que una persona puede estar recluida sin juzgar. Adelantando la vista la Audiencia quiere evitar que se repita el caso Benifallim, en el que el acusado de matar a tres personas quedó en libertad.

La Audiencia ha reaccionado a tiempo de evitar el excarcelamiento de Uriel E. V., persona relacionada con Sergio García Jiménez, uno de los delincuentes más buscados por la Guardia Civil de Alicante desde 2000. Los magistrados de la Sección Séptima se adelantaron para frustrar la salida de este preso, potencialmente peligroso, como ocurrió en el caso Benifallin, donde una precaria y dilatada instrucción motivó la apertura de diligencias por parte de la Fiscalía General a los dos fiscales que actuaron en él. Asimismo, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) abrió un expediente informativo a la juez instructora, acusada de dilación indebida en el proceso. El acusado del caso Benifallim, condenado a 24 años, permaneció libre durante cerca de siete meses.

La Audiencia entiende que dejar en libertar a Uriel podría ser muy arriesgado. Uriel está relacionado con Sergio García, un supuesto capo del tráfico de drogas, cuya pista se perdió a mediados de 2001 en Colombia, cuando apareció un cadáver calcinado con la documentación de Sergio, pero cuyo cuerpo no correspondía con su ADN. Uriel, de nacionalidad panameña, sirvió en varias ocasiones como pistolero de Sergio, según sostiene la Fiscalía y la Guardia Civil.

El principal acusado permanece en prisión cerca de cuatro años, lo que ha motivado que la la vista oral se adelante. El fiscal acusa a Uriel de participar en la muerte de Ernesto J. P., quien presuntamente debía dinero a Sergio. Uriel fue reclutado supuestamente por Sergio para acabar con la vida de Ernesto, y juntos prepararon la emboscada a la entrada de su casa la noche del 13 de mayo de 2000. En un tiroteo, Uriel, según la calificación fiscal, mató a Ernesto, mientras que Sergio asesinaba a José María C. R.

Días después, Sergio comentó lo ocurrido a varios de sus amigos, David R. G., Víctor P.A. y Javier M. P., y éstos fueron acusados de encubrimiento en esta causa. Posteriormente, en mayo de 2000, Sergio, de acuerdo con la acusación del fiscal, vendió una cantidad de pastillas a David L. por un valor de entre 90.000 y 120.000 euros. Pero David no abonó el importe de la transacción a Sergio, y éste último planeó su muerte. Sergio, relata el fiscal, preparó una fosa en la partida de La Pineda de Guardamar del Segura (Vega Baja), donde enterraría el futuro cadáver de David. El 23 de mayo de 2000, Sergio se puso en contacto con David para que acudiera a su domicilio. Allí le esperaba en compañía de Uriel. Fue disparado por la espalda y enterrado en la pinada. Finalmente, con la intención de acabar con todas las pistas y evitar el pago a Uriel, Sergio también planeó la muerte de su pistolero Uriel, contra el que disparó cuando se encontraban de viaje por Lleida, aunque no pudo acabar con su vida.

Uriel se enfrenta a la pena de 119 años de prisión por tres asesinatos. El fiscal pide para cada uno de su tres amigos, conocedores de los hechos, 6 años y medio de prisión.

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