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Crónica:FÚTBOL | 24ª jornada de Liga

El Barça se gusta ante el Atlético

El conjunto azulgrana cuaja una actuación convincente en el Camp Nou y derrota a un rival desbordado

Ya no hay vértigo ni chanza en el Camp Nou, sino que se habla de fútbol, noticia muy interesante tras largo tiempo de extravío y escarnio. Mejora el Barça después de haber encontrado un sitio en la tabla que le permite discutir sobre qué le falta para alcanzar a los tres grandes en lugar de polemizar por los defectos que compartía con los pequeños. Habrá que hablar necesariamente del juego del Barça, y no precisamente para mal como venía sucediendo. El equipo empieza a gustarse, a agradar y a competir con fe.

El Atlético, por ejemplo, fracasó con estrépito en el litigio con los azulgrana por la cuarta plaza. A golpe de riñón, el Barcelona se ha puesto en la zona noble de la tabla y ahora la defiende con un fútbol que comienza a ser muy interesante. Autoritario en la cancha y avalado por el marcador (16 de 18 puntos), el Barça completó ayer un primer tiempo soberbio y puso el triunfo a buen recaudo en el segundo. El despliegue azulgrana resultó precioso por enérgico y jugoso. El equipo de Rijkaard tuvo nervio, agresividad y concentración frente a un rival que se perdió ante la inmensidad azulgrana.

BARCELONA 3 - ATLÉTICO 1

Barcelona: Jorquera; Reiziger (Oleguer, m.55), Puyol, Márquez,Van Bronckhorst; Xavi, Cocu, Davids; Luis García (Overmars, m.92), Saviola (Motta, m.71) y Ronaldinho.

Atlético: Aragoneses; Contra, Gaspar, Lequi, Romero (Arizmendi, m.74); Novo (Jorge, m.61), De los Santos (Musampa, m.79), Ibagaza, Nano; Fernando Torres y Nikolaidis.

Goles: 1-0. M. 9. Saviola aprovecha un rechace, se planta ante Aragoneses y lo bate por bajo.

1-1. M. 21. Nikolaidis se adelanta a Cocu y remata un centro desde la izquierda de Torres.

2-1. M. 24. Ronaldinho, tras una pared con Cocu, supera por alto a Aragoneses.

3-1. M. 43. Luis García cabecea un centro desde la izquierda de Saviola.

Árbitro: Burrull. Expulsó a Davids (m. 67) por doble amarilla. Amonestó a De los Santos, Novo, Ibagaza, Gaspar, Lequi, Romero, Torres y Jorge.

83.350 espectadores en el Camp Nou.

El partido respondió a fin de cuentas a la excitación con la que vivió la jornada la afición barcelonista, muy presente en el estadio, turbada por el nuevo contencioso entre nuñistas y cruyffistas, expectante sobre todo con el momento de juego del equipo, especialmente fiable en la segunda vuelta del campeonato. La gent blaugrana olía una buena tarde de fútbol y el Barcelona le complació con la anuencia del Atlético. Jugaron y mucho los azulgrana mientras los rojiblancos se situaban en el punto justo para no desmerecer la actuación local: más que buenos o malos, los atléticos se vieron desbordados.

A partir de una alineación estable y desde un plan de juego racional, el Barça se ha puesto serio en el campo y despacha los partidos con solvencia. Ausentes durante la primera parte de la Liga, los azulgrana se han apiñado a la que ha doblado el campeonato. Progresan a cada jornada desde que Rijkaard ha dado con el molde. Frente al Atlético, efectuaron una de sus mejores actuaciones de la temporada en el Camp Nou, alterada sólo por la mala actuación del árbitro.

Endurecido defensivamente con una pareja de centrales complementarios como Puyol y Márquez, Davids ha dado consistencia y relieve al centro del campo azulgrana, Xavi enciende la luz en cada ataque, Saviola marca a cada partido y Ronaldinho ha recuperado la exuberancia futbolística con la que se presentó y una lesión interrumpió. La línea de vida parece la más saludable de cuantas se han presentado.

El brasileño estuvo especialmente feliz en la jugada del segundo gol: tiró una pared con Cocu y se presentó ante el portero para batirle con un toque celestial. Davids dejó su sello en el tercero rematado por Luis García. Y Saviola no perdonó en el primer mano a mano de que dispuso ante el meta tras un rechace afortunado de Reiziger. El Atlético no tuvo nada que decir salvo en el gol de Nikolaidis, que puso el pie a un buen centro de Nano, habilitado por Ibagaza. Los centrales rojiblancos sangraron cada vez que fueron enfrentados, y Manzano no supo corregir el dibujo ni cuando tuvo superioridad numérica por la expulsión de Davids.

Jugando con uno más fue precisamente cuando mejor se vieron las deficiencias forasteras. El Atlético fue un equipo irreconocible, con los jugadores mal repartidos, fuera de sus puestos naturales, para desdicha de Fernando Torres, siempre desconectado. Jamás pudo seguir el ritmo del Barça, que se manejó de forma convincente y equilibrada, con un gran gobierno del partido y una lucida dirección de Xavi, tan imprescindible como Ronaldinho en un equipo muy vigoroso.

Los tres goles expresaron el dominio barcelonista en las distintas facetas del juego. La contra, la combinación y el desborde se alternaron de manera precisa. El dinamismo de los futbolistas permitió al Barça defender y atacar con tanta armonía que Jonquera pareció el portero titular: en todas las jugadas en que fue exigido, respondió con el mismo aplomo que cualquiera de sus compañeros, señal de la confianza con la que juegan todos.

Nada mejor para calibrar la bonanza azulgrana que los partidos que le aguardan frente al Deportivo y el Valencia. El Barcelona de hoy demanda emociones fuertes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de febrero de 2004