Reportaje:ROMA, A LAS PUERTAS DE MADRID

Mosaicos del dios Océano en la llanura

El imperio ataca de nuevo. En realidad tiene ganada la batalla, tanto, que es difícil escarbar en la corteza peninsular sin que afloren restos romanos. La novedad está en que aún siguen apareciendo nuevos hallazgos, o se ensanchan los bordes de lo ya sabido.

No hace falta, para sentir el latido de Roma, encaminarse hacia los puntos o iconos más conocidos -en el centro se alzan hitos singulares como el acueducto de Segovia o el arco de Medinaceli, ciudades enteras como Clunia o Termancia, calzadas, puentes y numerosas villas, como las de Palencia (Quintanilla, La Olmeda) o Valladolid (Almenara-Puras)-. Tanto para estos clásicos como para los nuevos descubrimientos se multiplican acciones que alientan la comprensión y fascinación por aquel mundo asombroso.

Carranque (Toledo) es una sorpresa mayúscula en un paraje escondido. De manera fortuita, un vecino descubrió en 1983 unos mosaicos en un trigal olvidado. Hoy se puede cruzar el río a través de un puente de avanzado diseño para llegar al modélico centro de interpretación
Cáparra era sólo una mansión o posta en la vía de la Plata, que adquirió el título de 'municipium' de pleno derecho en época flavia, bajo el emperador Vespasiano; fue también entonces -en el siglo I después de Cristo- cuando la ciudad fue dotada de servicios y monumentos

Una de esas iniciativas más encomiables es la red de Parques Arqueológicos de Castilla-La Mancha. Las Cortes autónomas aprobaban en mayo de 2001 una ley por la que se creaba esa figura basándose en dos circunstancias: el interés intrínseco de un yacimiento y el hecho de estar arropado por un entorno valioso de por sí. Se pretendía de esta manera no sólo salvaguardar unos bienes históricos y paisajísticos, sino impulsar además el desarrollo de zonas por lo general ensimismadas. La regulación es muy estricta, y las multas por dañar esos bienes (incluyendo los desmanes medioambientales) pueden alcanzar los 50.000 euros.

Fruto de esa iniciativa son cinco parques arqueológicos, uno en cada provincia de la región autónoma, y aunque todos tienen algo que ver con Roma, dos se centran de manera casi monográfica en esa época, el de Segóbriga (Cuenca) y el de Carranque (Toledo). El primero abrió sus puertas en mayo de 2002; el de Carranque lo hacía en mayo de este mismo año, y dos meses más tarde se abría el doble yacimiento de Alarcos y Calatrava la Vieja (Ciudad Real). Está muy avanzado el de Recópolis (Guadalajara) y algo más tarde se abrirá el Tolmo de Minateda (Albacete). Aunque bajo otras figuras legales o apelaciones, algo parecido se hace en otras partes: por ejemplo, en Cáparra (Cáceres), o en Baños de Valdearados (Burgos). Los que siguen son sólo ejemplos aleatorios pero recientes de cómo se pueden hacer las cosas en este terreno.

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1Segóbriga, celtíbera y romana

Eran ruinas conocidas, espléndidamente realzadas con este nuevo impulso. No en vano se trataba de una población importante, en un cruce de calzadas; allí confluían la vía que iba de Complutum (Alcalá de Henares) a Cartagonova (Cartagena) y la que unía Segontia (Sigüenza) con Toletum. Está situada además en el paraje conocido como Cabezo del Griego, uno de los más vírgenes y armoniosos de Castilla. El historiador romano Plinio se refería a ella como caput Celtiberiae, y, en efecto, creció mucho hasta la época de Augusto, quien la convirtió en municipium. Puede que alcanzara por entonces los 6.000 vecinos. Casi todos cabían en el anfiteatro, bien conservado; en él tenían lugar los espectáculos fuertes, los de gladiadores o fieras. Mejor aún está el teatro, recostado en una ladera fuera de la muralla y con capacidad para 2.000 espectadores; allí resonarían en latín los mismos dramas y comedias que ahora se escuchan cada estío en lengua romance, ya que Segóbriga está vinculada al programa de teatro clásico que anima a 13 poblaciones de estirpe romana. Los últimos trabajos sacaron a la luz el foro, y han mejorado el recorrido a través de las termas, viviendas y murallas. A las afueras queda apenas la planta de una basílica visigoda, y es que en esa época fue sede episcopal. La ciudad se mantuvo viva hasta la invasión de los árabes. El antiguo museo se ha llevado a un nuevo centro de acogida e interpretación, a la entrada del yacimiento. Los senderos, la señalización y explicaciones a través de paneles son buenos. El lugar resulta envolvente, cautiva.

- Segóbriga está situada al sur de la autovía de Levante A-3; hay que desviarse a la altura de Saelices por la CM-310 (está muy bien señalizada). Información: centro de interpretación (móvil, 679 09 04 41). Horario: del 15 de abril al 15 de septiembre, de 9.00 a 21.00 horas, y del 16 de septiembre al 14 abril, de 10.00 a 18.00; lunes, cerrado, excepto festivos. Precio: 4 euros.

2Carranque, lujo para potentados

Para muchos será una sorpresa mayúscula, a un paso de Madrid y en un paraje escondido y delicioso de un Guadarrama frágil. De manera fortuita, un vecino descubrió en 1983 unos mosaicos en un trigal olvidado. Hoy se puede cruzar el río a través de un puente de avanzado diseño para llegar al centro de interpretación. Éste es, sencillamente, modélico. En una sala se puede captar, a través de un audiovisual, lo que fuera antaño este lugar. En otras salas y vitrinas se empapa uno de lo que va a contemplar después: una basílica romana que, aun reducida a su mínima sombra, siguió ejerciendo de lugar sagrado (mezquita primero, ermita hasta hace nada); la basílica estaba precedida por columnas de mármol de cuatro metros de altura, talladas en canteras de Turquía y Grecia, ahora recuperadas. Luego se puede ver un edículo que se interpreta como ninfeo o fuente monumental. Y finalmente una espaciosa villa del siglo IV, dotada de todo lujo, tanto en su decoración como en los servicios, con agua corriente y calefacción. Los suelos están cubiertos por completo de mosaicos, protegidos ahora por una inmensa armazón, con pasarelas aéreas para recorrerlos sin pisarlos.

Gracias a la cartela del dormitorio se supone que la villa perteneció a Materno Ginecio, tío o familiar del emperador Teodosio (oriundo éste de Coca, Segovia). Si bien la calidad de algunos mosaicos no es exquisita -se trataba, a fin de cuentas, de una casa de campo de alguien destinado por la burocracia imperial al Próximo Oriente-, su abundancia sobrecoge. Lo mismo que la huella que un obrero romano dejó con su sandalia en una lechada de mortero, como si acabara de pisar por descuido. Cerca de este conjunto se están desenterrando otros restos que, probablemente, pertenecerían como éstos a los suburbios de la desaparecida ciudad de Titulcia (el pueblo madrileño que ostenta ese nombre lo obtuvo de Fernando VII por pura gratuidad). El lugar es ideal para pasar un día de verano (se van a abrir nuevas instalaciones junto al río), y en invierno se ofrece un paquete turístico para visitar al mismo tiempo los grecos de Illescas, la casa de Cervantes en Esquivias y alguna otra cosa cercana.

- El parque de Carranque está a unos cinco kilómetros de Carranque, pueblo cercano a Illescas (Toledo); se puede ir por la autovía de Toledo, saliendo en Illescas, o bien por la autovía de Extremadura N-V, saliendo por Valmojado. Información: centro de interpretación (925 59 20 14). Horario: del 15 de abril al 15 de septiembre, de 9.00 a 21.00 horas, y del 16 de septiembre al 14 de abril, de 10.00 a 18.00; lunes, cerrado. Precio: 4 euros.

3Cáparra, la posta de la Plata

Hasta hace muy poco, todo lo que podía ver el curioso que se despegaba unos metros de la carretera era un arco de aspecto macizo, plantado como una visión onírica entre olivos y sembrados. Se sabía, desde el siglo XVI, que había habido allí una población romana, y a lo largo del siglo XX se hicieron algunas catas. Pero ha sido ahora, a partir de 2001, cuando se ha intervenido de manera tajante, dentro del Proyecto Vía de la Plata de la Junta de Extremadura, adquiriendo terrenos, vallando y musealizando el enclave, abierto al público en enero de este mismo año.

El resultado es que han desaparecido unos olivos y ha aparecido a cambio una ciudad. De pequeñas dimensiones, desde luego, ya que Cáparra era sólo una mansión o posta en la vía de la Plata, que adquirió el título de municipium de pleno derecho en época flavia, bajo el emperador Vespasiano; fue también entonces -en el siglo I después de Cristo- cuando la ciudad fue dotada de servicios y monumentos.

Los recientes trabajos han sacado a la luz el perímetro urbano con su muralla, calles, foro administrativo, viviendas, almacenes y locales comerciales, y hasta unas termas, todo ello en torno al ya conocido arco cuadrifonte; desde la puerta sureste, flanqueada por dos torres, el cardo o calle mayor conduce hasta el arco con pulcritud, mostrando en sus losas el desgaste de las ruedas de los carros, como un eco mineral. Fuera de las murallas hay un anfiteatro y varias necrópolis. La puesta a punto del enclave es ejemplar (no así la señalización en las carreteras próximas). Hay un centro de interpretación donde puede verse, en un vídeo atractivo y conciso, la peripecia histórica del lugar, que fue paulatinamente abandonado a partir del siglo IV. Varias salas-museo brindan algunas piezas y abundantes explicaciones.

- Cáparra. Se accede a través de la N-630, en el cruce situado frente a Villar de Plasencia (Cáceres), tomando dirección hacia Guijo y luego el desvío al embalse de Gabriel y Galán. Hay aparcamientos en el centro de interpretación, cuya visita, así como la del yacimiento, es gratuita. Horario: de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00 horas (de 17.00 a 19.00 en verano). Teléfono de contacto: 696 98 09 51.

4Una villa en el páramo burgalés

Un tractor que faenaba en una finca, en la vega del río Bañuelos, tropezó en noviembre de 1972 con unos restos romanos. Desde hace años se puede visitar, muy bien musealizada, la villa romana de Santa Cruz, próxima a la importante ciudad de Clunia, y a la vera de una calzada que unía Astúrica Augusta (Astorga) con Caesaraugusta (Zaragoza).

Es una de las explotaciones agropecuarias que proliferaron a finales del siglo III, cuando las ciudades del imperio atravesaron una profunda crisis y las familias pudientes se refugiaban en sus villas de campo. Ésta, como otras, tenía una parte residencial (pars urbana, que es la zona excavada), y una pars rústica destinada a los sirvientes, establos y almacenes. En esta villa sorprenden dos cosas sobre todo: la reconstrucción del oecus o salón principal, que permite respirar el color de una cotidianidad desvanecida; y los mosaicos. El principal de éstos se encuentra en el propio oecus, y está consagrado a Baco, a quien puede verse en dos escenas centrales, superpuestas. Hay otro mosaico geométrico en el triclinium o comedor, y un tercer pavimento con figuras de Ceres o Fortuna, escenas de caza, bustos femeninos y cenefas ornamentales.

Uno de los aspectos más llamativos de la villa es su red de abastecimiento, almacenaje y evacuación de agua, así como el sistema de calefacción a base de aire caliente circulando bajo el pavimento (hipocaustum, un sistema que en Castilla se ha mantenido vivo hasta hace nada, con el nombre de gloria). La villa debió de ser abandonada hacia el siglo V, si bien en época medieval hubo algún edificio religioso o cenobio al cual se asoció un cementerio, con tumbas que se pueden fechar entre los siglos IX y XI.

- La villa romana de Santa Cruz se halla cerca de Baños de Valdearados (Burgos), junto a la N-910, que va de Aranda de Duero a Caleruega. Horario: en julio, agosto y septiembre, de 10.30 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas; de octubre a junio, visita previa petición de hora. Teléfono del Ayuntamiento: 947 53 42 29. Precio: 1,50 euros.

Belén Patón, directora del parque arqueológico de Carranque (Toledo), junto al  mosaico de Océano aparecido en la villa de Materno.
Belén Patón, directora del parque arqueológico de Carranque (Toledo), junto al mosaico de Océano aparecido en la villa de Materno.CARLOS PASCUAL

OTROS PARQUES ARQUEOLÓGICOS

Alarcos y Calatrava

Están geminados en el mismo parque dos lugares próximos, el cerro de Alarcos, junto a Ciudad Real, y Calatrava la Vieja, a unos 15 kilómetros de esa capital. En 1984 se empezaron las excavaciones en Alarcos, sacándose a la luz una población oretana, con un santuario ibérico y exvotos de bronce. Luego afloraron las murallas de una ciudad medieval, que estaba aún en construcción cuando tuvo lugar la dichosa batalla de Alarcos, en 1195: dichosa sobre todo para los sarracenos, que hicieron una escabechina y ocuparon la zona. Dejaron un barrio almohade. Más tarde, en 1212, los cristianos se desquitaron en Las Navas de Tolosa: Alarcos volvió a sus manos, y quisieron levantar allí una ciudad en regla; pero la gente tenía el lugar por maldito, después de la matanza inolvidable, así que Alfonso X tuvo que desplazar las obras y fundar Villa Real (Ciudad Real), en 1255. Calatrava la Vieja fue capital comarcal durante el dominio andalusí, estaba junto a un canal del Guadiana y gozaba de agua abundante. En el siglo XII pasó a ser la primera encomienda templaria de Castilla, y poco después sería cuna de la Orden de Calatrava. Sólo por nueve años: en 1157, la orden se trasladó a Calatrava la Nueva.

- El centro de interpretación para ambos yacimientos está en Alarcos (926 69 02 46). Horario: del 15 abril al 15 de septiembre, de 10.00 a 21.00, y del 16 de septiembre al 14 de abril, de 10.00 a 18.00; lunes, cerrado. Entrada: 4 euros.

Recópolis

Esta ciudad visigoda fue hecha construir por Leovigildo en el año 578, en honor de su hijo y heredero al trono Recaredo, en un cerro recortado por un meandro del Tajo. En lo más alto se situaba el palacio, un conjunto de edificios de dos plantas flanqueando una gran plaza y la iglesia. Una puerta monumental comunica el conjunto con la calle principal, donde se hallaban locales comerciales y viviendas. En las inmediaciones están las canteras y el acueducto. La llegada de los primeros árabes hizo que la población adoptara el nombre de Madinat Raqaubal, manteniendo básicamente su estructura. Pero a principios del siglo IX, los árabes decidieron abandonar el área y fundar cerca una población de nueva planta, Zorita. El castillo de Zorita de los Canes conserva algunos elementos de esa primitiva época andalusí (trozos de muralla, puerta en arco de herradura). Con la conquista cristiana, la fortaleza fue reforzada por la Orden de Calatrava. El castillo, espectacular aun a pesar de su ruina, forma parte del parque arqueológico, así como otros restos medievales próximos.

- El centro de interpretación está en la falda del cerro donde se asienta Recópolis, junto al camino de Zorita de los Canes. Información: 949 21 33 01 y 949 88 89 00. Horario: del 15 de abril al 15 de septiembre, de 9.00 a 21.00; resto del año, de 10.00 a 18.00; cierra lunes (excepto festivos). Precio: 4 euros. La inauguración está prevista para esta primavera, aunque el yacimiento ya se puede visitar.

El Tolmo de Minateda

La cuadrícula de viviendas más antiguas se remonta al año 1500 antes de Cristo. En época romana se llamaba Ilumum, y pudo alcanzar el estatuto de municipium; los visigodos la llamaron Elo, o Eio, y los árabes la rebautizaron como Madinat Yyih. El acceso está protegido por fortificaciones; en la antigua calzada de Cartagonova (Cartagena) a Complutum (Alcalá de Henares) y Toletum pueden verse las entalladuras de las llantas de los carruajes. Hacia el siglo VI, durante las guerras entre visigodos y bizantinos, las piedras de la muralla romana se aprovecharon para levantar un gran baluarte, que se arruinó pronto. En la superficie del cerro pueden verse, labradas en la roca, canaladuras para prensar aceituna. Pero el hallazgo principal de las últimas campañas ha sido un complejo basilical de época visigoda, con tres naves separadas por columnas, ábside de cabecera y un baptisterio a los pies. Al pie del farallón norte quedan vestigios de una necrópolis ibérica.

- Este parque arqueológico tiene prevista su apertura en el año 2005. Información: 967 54 15 00 y 967 30 46 30.

GUÍA PRÁCTICA

Dormir

- PRÓXIMOS A SEGÓBRIGA: Casa Palacio (969 13 50 65). Angustias, 2. Uclés (Cuenca). Muy cerca de una puerta y de la muralla de Uclés, se trata de una pequeña casa solariega del siglo XVI, con portada noble, patio de doble galería con columnas y siete habitaciones. Habitación doble, 89 euros. Palacio Buenavista hospedería (967 18 75 80). Calle de la Iglesia, 2. Belmonte. Edificio antiguo de dos plantas, muy bien restaurado, con patio central. Habitación doble, con desayuno, 55 euros.

- PRÓXIMO A CARRANQUE: hotel Carlos I (925 55 79 19). Carlos I. Yuncos (junto al polígono industrial), inaugurado hace apenas un mes, este nuevo tres estrellas mezcla un cierto toque rústico con líneas resueltamente modernas. 56 euros la habitación doble (sin desayuno).

- PRÓXIMO A CÁPARRA: Hospedería Valle de Ambroz (927 47 48 28). Plaza del Hospital, s/n. Hervás. Ocupa un convento de trinitarios del siglo XVII preciosamente restaurado; cuenta con 21 habitaciones decoradas con muebles de época en torno a un patio central cuyo suelo primitivo se ve a través de un vidrio. 92 euros la doble, con desayuno.

- PRÓXIMO A LA VILLA ROMANA DE SANTA CRUZ: Señorío de Vélez (947 55 22 02). Plaza de los Duques de Alba, 5. Peñaranda de Duero (Burgos). Casa-palacio en pleno corazón del conjunto monumental de Peñaranda, a una veintena de kilómetros de la villa romana. 50 euros la doble.

Comer

- PRÓXIMO A SEGÓBRIGA: Villa de Uclés (969 13 54 12). Comedor del hotel Casa Palacio antes citado, platos manchegos en los antiguos establos o en torno a una pequeña piscina. Unos 24 euros.

- PRÓXIMO A CARRANQUE: El Bohío (925 51 11 26). Avenida de Castilla-La Mancha, 81. Illescas. En uno de los grandes restaurantes españoles, Pepe Rodríguez Rey propone una cocina creativa y de alto nivel con guiños a la tradición manchega. Menú del día, 42 euros (tres platos más postre).

- PRÓXIMO A CÁPARRA: posada Tresmentiras (927 48 43 33). Matanzas, 2. Aldeanueva del Camino. Ramón Mirón ofrece una carta breve, pero de recetas imaginativas y bien escogidas según temporada; con buen tiempo se puede comer en un agradable porche junto a la piscina, con vistas impresionantes a la sierra. Entre 20 y 30 euros. Es también hotel rural (hotelrural@tresmentiras.com).

- PRÓXIMO A LA VILLA ROMANA DE SANTA CRUZ: mesón de la Villa (947 50 10 25). Plaza Mayor, 3. Aranda de Duero (Burgos). Unos 30 euros.

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