El ahorro se apunta a la innovación
Las cosas se complican en el mundo financiero. La innovación ha calado de lleno en la emision de nuevos productos, cada vez más sofisticados. Como los depósitos combinados, que coordinan la inversión a plazo con otra en una cesta de índices o valores sobre cuya revalorización se aplica un determinado porcentaje de ganancias; o las participaciones preferentes, que conceden a sus suscriptores una remuneración predeterminada, condicionada a la obtención de suficientes beneficios por parte de la sociedad garante.
Productos como éstos aparecieron el año pasado, junto a contratos financieros atípicos, fondos objetivos y vinculados a la inflación, o deuda subordinada especial, entre otros. Pero este año se añadirán más, como los fondos de gestión, alternativa o los bonos del Tesoro a cinco años.


























































