Crítica:FLAMENCO | Falo
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Imaginación y ortodoxia

Cuando decimos que el cante de un flamenco es imaginativo, no estamos diciendo necesariamente que no es ortodoxo. Bien al contrario, porque, si cancelamos todo afán creativo en aras de no tocar un arte que dogmas de pretendida pureza nos presentan como "intocable", estaremos cayendo en la arqueología, en lo que se paró en el tiempo y ha dejado de vivir.

Digo esto después de oír un espléndido recital de Rafael Jiménez, Falo, cuyo cante rebosante de imaginación no ha perdido un ápice de flamencura. Falo, gitano de Asturias, es antes que nada un gran aficionado, un artista inquieto que indaga en los cantes, rebusca las formas que mejor se compadecen con su propio sentimiento jondo y trata de plasmarlos en esa identidad nueva que él les da. Y lo hace con convicción, utilizando a pleno rendimiento los recursos de una voz luminosa que transita con facilidad por todos los registros, con singular eficacia en los bajos tan raramente frecuentados por los flamencos.

Flamenco Circular

Cante: Rafael Jiménez, Falo. Contrabajo: Luis Escribano. Guitarra: Arcadio Marín. Sala Clamores. Madrid, 9 de diciembre.

Rafael Jiménez tiene mucho que decir en el flamenco, y pareciera que la mayoría de los flamencos no se han enterado todavía. Será porque no le han oído cantar.

Toda la cultura que va contigo te espera aquí.
Suscríbete

Babelia

Las novedades literarias analizadas por nuestros mejores críticos en nuestro boletín semanal
RECÍBELO

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS