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Reportaje:

El precio de una exclusiva

'Hello!', condenada por sus fotos de los Douglas

La osadía tiene un precio: 1.047.756 libras esterlinas (casi 1,52 millones de euros). Eso tendrá que pagar la revista Hello! a su competidora OK! y a la pareja Michael Douglas-Catherine Zeta-Jones por colarse en su boda y romper la exclusiva que tenía OK! para publicar las fotos del enlace, celebrado en Nueva York en el año 2000. Pero la indemnización decretada por el juez ha sido muy desigual: los contrayentes sólo recibirán 14.600 libras. El resto, casi 1,50 millones de euros, son para compensar las pérdidas de los rivales de Hello!.

Los Douglas se han quedado con mucha honra, pero pocos barcos. Reclamaban una indemnización equivalente a 870.000 euros para compensar los sufrimientos de ver violada su intimidad. Catherine, de 34 años, aseguró en el juicio celebrado en Londres en abril pasado que se sintió "desolada" y "violada" al descubrir las fotos más bien "poco halagadoras" que obtuvo el paparazzo de He

llo! que consiguió colarse en el evento.

La pareja pedía 500.000 libras por los perjuicios comerciales y otras 50.000 cada uno por "la congoja personal" que sufrieron. El juez ha rebajado las cifras a 7.100 por las pérdidas y 3.750 cada uno por el daño emocional experimentado. "Para una dama que gana un millón de libras no es mucho dinero, no creo que llegue a notar las 3.750 libras", ironizó ayer la directora de Hello!, Rally Cartwright, en declaraciones a la BBC. "Pero tener que pagar un millón de libras a tu competidor es muy duro", admitió. Y sus penas pueden ser aún mayores cuando el juez anuncie dentro de unos días quién tiene que pagar los 5,80 millones de euros de costas.

Las malas experiencias vividas en el pasado por Zeta-Jones con los paparazzi pueden explicar en parte las ambiciones monetarias de la actriz galesa. Una vez chocó su coche contra una farola cuando huía de una sesión fotográfica no deseada. Y en otra ocasión fueron los fotógrafos quienes chocaron contra ella porque la ley de California le obligaba a bajar del coche para examinar los daños; los fotógrafos sólo buscaban ese instante: inmortalizar a Catherine Zeta-Jones saliendo de su coche como un basilisco.

Los más satisfechos ayer eran los dirigentes de la revista OK!, a pesar de que el juez rebajó a 1,5 millones de euros los 2,54 millones que pedían en compensación por las ventas no realizadas, dado que Hello! salió a los kioscos antes con las fotografías robadas en la boda sin permiso de los propietarios de la exclusiva. "Está bastante bien", aseguró Maninder Gill, abogado de OK!. "Es una amplia compensación por la angustia y la zozobra de estos tres años".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de noviembre de 2003